domingo, 14 de septiembre de 2014

URGENTE REVISIÓN DEL SISTEMA EDUCATIVO (37-A) Primera parte: Derribar muros. La educación formal debiera ser más corta y ocupar menos tiempo. Resultaría menos costoso para el Estado, los estudiantes y sus familias. Los interminables años de estudio son un desperdicio, prolongando artificialmente la adolescencia, además de que muchos estudiantes tascan el freno en un estado parasitario de dependencia económica y cultural. Además se observa que, mientras la vida discurre a velocidades vertiginosas, las “entelequias” que constituyen el ordenamiento educativo siguen cabalgando en mula. ¿Soluciones? Hay que derribar muros: Lo primero de todo, derribar el muro que separa los estudios de la vida y del trabajo. Muchos cuestionarios del Bachillerato arrancan con las ideas de hace veintisiete siglos y jamás llegan al mundo actual. Se manejan conceptos anacrónicos; se tortura a los alumnos con temas muy alejados de la realidad; no se fomenta suficientemente el espíritu crítico, ni la experimentación, ni la creatividad. Hay temarios obsoletos, cansinos, soberanamente inútiles. En alguna asignatura, se explica lo mismo en Enseñanza primaria, media y universitaria. Repetidas veces el mismo cuento, con más o menos ornato, dependerá del profesor, pero pocas veces el contenido y las palabras cobran un nuevo peso. Habría que derribar o transformar de raíz ciertas entelequias como los CEPs, Seminarios Permanentes, Aulas de extensión, etc., que, en muchos casos, sólo sirven para que ciertos señores disfruten de un sobresueldo, se multipliquen los despachos y se convoquen cursillos para expender mantecosos títulos en papel de colorines que no dan más sapiencia que dos o tres horas de buena lectura. Otra cuestión es el modo cómo se elige a los dirigentes de tales entelequias. Con muy raras excepciones, esos puestos son ocupados por gentes desengañadas de la educación, por gentes con carnet o leales al sistema, más algún que otro chupatintas. Habría que derribar la discriminación que sufren los docentes. No estamos exigiendo edificios decorados con mármol. Pero urge repellar no sólo los colegios e institutos del Estado, sino sobre todo la ilusión del profesorado privado y público. Si no se hace, seguiremos contemplando a un colectivo de cejas fruncidas y ojos escarchados, que va por la vida como si fuera un camino rajado de grietas, enderezándose de mal genio, dando gruñidos, farfullando maldiciones. Mientras un futbolista cualquiera esté ganando al año lo que no gana en su vida un catedrático de universidad, no digamos Media o Primaria, mientras esto siga así, con todos los respetos, la altruista figura de don Quijote es el perfil que los responsables de la Educación recortan nítidamente sobre el cielo borrascoso de estos tiempos. Y, si nos asomamos al mundo de los pesebres y de las poltronas, ¿cuántas cosas no habría que derribar? No todos los sillones poseen íntegros sus travesaños. César R. Docampo Próxima comunicación: URGENTE REVISIÓN DE NUESTRO SISTEMA EDUCATIVO. Segunda parte: Borrar las impurezas. http://lacomunidad.elpais.com/latabernadelosmares/2007/11/09/urgente-revision-del-sistema-educativo-37-a-/ 2007-11-09T15:49:48Z César latabernadelosmares@yahoo.es

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