lunes, 15 de septiembre de 2014

¡UN PAÍS CONSTERNADO! (86) ¿DÓNDE ESTÁN LOS "responsables"? Desde esa hondonada donde 172 personas se achicharraron entre amasijos de hierros y 16 mil litros de queroseno en llamas, hasta el mismo lugar de luto y el mismo protocolo del 11-M en el Pabellón 6 de IFEMA. Dolor, mucho dolor, sin comprender nada, sin una explicación convincente, tan sólo la crueldad de los hechos desnudos y su contundencia imponiendo un nuevo sentido de la vida. Ni el Presidente Zapatero, ni Maleni (Ministra de Fomento) o la sermoneante Teresa de la Vega, ni mucho menos el señor Mats Jansson, presidente de la aerolínea escandinava SAS, dueña de Spanair, han acertado en dar una explicación real de lo acontecido, por qué se cayó y estrelló ese avión, por qué ese holocausto imbécil y tantos cadáveres carbonizados, a comienzos de un siglo con la ciencia y tecnología-punta que consigue aterrizar en Marte, pero no sabe apretar bien (a tiempo) un tornillo, y mueren calcinadas casi doscientas personas que, "soñaban" con viajar a la Isla de San Borondón. . . . No voy a entrar en lo que todos conocen y saben lo mismo o mejor que yo. Prensa y telediarios lo han preguntado todo, mas todo queda por escudriñar. Peor han sido las toscas e infantiles maneras de la señora ministra de Fomento, con el cuento chino de siempre, sin saber de lo que hablaba, sin asumir ninguna responsabilidad, que ni siquiera tuvo el gesto de expresar su condolencia a los familiares. Por eso, un padre que acababa de perder a tres hijos, soltando ante las cámaras por qué y cómo es que no se pudo haber evitado, gritaba: ¡No quiero políticos! Al hilo de tantas reflexiones, voy a fijarme solamente en dos: PRIMERA: No sé cuántos forenses están a punto de reconocer a todos los cadáveres. A todos menos a uno. El de la chica que ocupaba el asiento núm. 27. SEGUNDA: ¿Pudiera existir algún tipo de relación entre esta catástrofe y la de aquel Boeing 727, que el 19 de Febrero de 1985 se estrelló contra las cimas del monte Oiz cuando se disponía a aterrizar en el aeropuerto de Sondika-Bilbao? . . . PRIMERA: María Loreto González Cabanas tenía billete para un avión que salía tres días después del accidentado, pero cambió el día de viaje para acompañar a su hija Clara Díaz González. La mujer accedió a la petición de su hija y cambió el vuelo, por eso iban en distintas filas en el avión, según dijeron hoy a Efe algunos de sus familiares. La joven tenía ya asignado el asiento número 27, próximo a los motores, y cuando la madre intentó hacerse con una plaza cerca de ella no lo consiguió, tan sólo quedaban asientos en la parte delantera, una ubicación que, según recalcan los expertos, le salvó la vida. Según el parte médico presenta traumatismo craneoencefálico, torácico y fracturas en las extremidades, pero su evolución es positiva. Los familiares se quejan de que no saben nada de Clara, la hija fallecida, y explican que tan sólo esperan una llamada en la que les aseguren cuáles son sus restos. Clara Díaz era hija adoptiva de María Loreto González Cabanas, por lo que las pruebas de ADN practicadas al resto de fallecidos no sirven para la identificación del cuerpo de la joven. La nominarán "por exclusión" Las dos eran oriundas de Monforte de Lemos (Lugo), tierra de mis antepasados. . . . En una próxima colaboración espero desarrollar la SEGUNDA incógnita (¿tremenda?), dentro de la cual se dio además una historia concreta, propia para el programa “Cuarto Milenio” de Iker Jiménez. Saludos cordiales, César R. Docampo http://lacomunidad.elpais.com/latabernadelosmares/2008/08/23/-un-pais-consternado-86-/ 2008-08-23T04:44:21Z César latabernadelosmares@yahoo.es

No hay comentarios:

Publicar un comentario