lunes, 15 de septiembre de 2014

POR SEMANA SANTA, EL GOBIERNO SE PONE A TRABAJAR. ¿ES NUESTRO PUEBLO UN "DESIERTO VIVIENTE"? ================================ Todo el acontecer español, con sus tauromaquias políticas, sus carnavales y Semana Santa, me hacen recordar a Walt Disney, muy especialmente al genial director en "The living desert". "The living desert" (El Desierto Viviente), es un inmenso documental con el que Disney pasó del camino de la máxima ficción (el dibujo) al camino de la máxima realidad (el documental). Después de haber imaginado la vida de los animales en sus dibujos animados, Disney nos muestra a los animales en su realidad. Documentales como: -"La isla de las focas", "El valle de los castores", son algunos ejemplos. -En su serie "La vida es así", que va desde "La tierra, esta desconocida" hasta "Leones africanos", pasando por "Pájaros acuáticos" o "La gran pradera", algunas conocidas en España..., Disney lleva a cabo una verdadera demostración de técnica cinematográfica. Pero es en "El desierto viviente" (obra realizado en la difícil zona del Valle de la Muerte, en río Grande y en Colorado) donde su filmación ha requerido de un esfuerzo extraordinario y unos medios increíbles. Docenas de operadores, armados de tomavistas con teleobjetivos, trabajaron durante meses espiando con paciencia los gestos, las salidas y las luchas de los animales. "El desierto viviente" está rodado así, aunque no faltan algunas escenas filmadas en los Estudios, con trucaje. Dos años le llevó a Disney la filmación de "El desierto viviente". Millares de metros que tuvieron de ser reducidos a un metraje normal, desdeñando verdaderos documentos por la necesidad de concentrar la acción. Toda una perfecta observación de la vida que ha quedado, tal vez, excesivamente subjetivizada. Y es curioso señalar que gran parte del rodaje fue realizado con cámaras de 16 milímetros. No puede hablarse de argumento en este film. Una voz nos conduce, por su unidad, tiempo adelante. Y, desde la secuencia de las piedras que se mueven (lástima del misterio que se deja sin más investigación), hasta la apoteosis floral de los últimos momentos del film, éste se limita a ir presentándonos animales, su vida y sus conflictos: El ratón de arena cegando a su enemiga la serpiente y burlándola. El duelo ancestral entre la tarántula y la avispa Pepsis. El gato salvaje, el celo de los escorpiones, el leopardo y su familia; el despertar de las flores tras el temporal, etc., etc. Y siempre un paisaje bravío, seco, duro; sin piedad, sobre el cual se adaptan y viven todos los animales gracias a la portentosa sabiduría de la Creación. En "El desierto viviente" conocemos mejor al reino animal. Y también al humano, a su imagen y semejanza. Muy especialmente al de nuestras tierras donde, tanto políticos como demás currantes, desde alfayatas a costaleros, por Semana Santa, todos escenifican por las calles un inmenso teatro, sin ser caricatura, por Dios. Es una imagen, como todas las de Disney, que invita a reflexionar. Las procesiones, así como el comportamiento de los animales, invitan o nos inducen a un sentimiento. El juicio vendrá después, elaborado por el espectador pensante. Mientras tanto, la gran noticia política es otra imagen. Nuestro estimado Presidente acaba de convertir a mi paisano Pepiño Blanco en el nuevo Discóbalo de Mirón. Con ello ha pretendido energetizar a España mediante técnicas Feng Shui. Y seguro que dará buen resultado, vive Dios. Loado sea Dios César R. Docampo http://lacomunidad.elpais.com/latabernadelosmares/2009/04/09/por-semana-santa-/ 2009-04-09T09:22:13Z César latabernadelosmares@yahoo.es

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