martes, 16 de septiembre de 2014

LOS PLEITOS EN EL CINEMA.


LOS PLEITOS EN EL CINEMA:
Mensaje RIÑAS Y DISPUTAS A GOGÓ:
Cuando en estos momentos, hay en España 44 provincias en alerta a causa del frío; a dos días de San Valentín; estando en pie el polémico proceso al juez Garzón; en vísperas del carnaval y los premios GOYA donde ¡qué pena! Antonio Mercero debido a su enfermedad de Alzheimer no podrá recoger el Goya de Honor haciéndolo uno de sus seis hijos en su lugar… Siendo esto lo que hay, hoy quiero ofrecer a mis lectores el contexto de una fuerte riña cinematográfica entre bastidores, teniendo en cuenta que estábamos hablando sobre el AMOR: PRIMER PLEITO. Si de Cervantes se dice que acabó con los libros de caballería, escribiendo un libro más de caballería pero deformado, lo mismo hace Charles Chaplin: acaba con el folletín cinematográfico, utilizando insistentemente el folletín; deformándolo para servirnos una visión más absoluta y más clara sobre las cosas. Una de las más grandes películas del ayer es “Tiempos Modernos” de Charles Chaplin, genial “dramaturgo” que se expresa mediante un sistema cómico, creando y dando vida a su personaje (Charlot), el gran bufón, la única persona que siempre puede hablar… ¿Por qué? Porque nos incita al desprecio. ¿Y por qué? Porque Charlot dispara a dar. Charlot dispara con su única arma: el ridículo, la deformación de la realidad para hacérnosla más reconocible. Y en las maniobras del AMOR, Charlot juega siempre con el AMOR en los “amoríos”... ...Burlándose de todo y siendo burlado por sus burlas. Con una excepción: “La Quimera del Oro” en aquella formidable y bellísima secuencia, “la danza de los panecillos”, como EVASIÓN, pues su chica no acudió a cenar con él como le había prometido. Despues de haberse preparado su cena para los dos cantando sin cesar…, después de esperar y esperar, Charlot sentado frente al plato, apoyando su cabeza en sus brazos cruzados sobre el mantel, se queda dormido. Dormido, coge los dos tenedores (el suyo y el de la chica), los clava en los dos panecillos (en el suyo y en el de la chica aleve o fementida), y, tomándolos con ambas manos, los hace bailar: Con esa danza no esculpe la mansedumbre de una obertura, ni la apoteosis de un Concierto de Aranjuez. No. Los panecillos bailan un baile del DESAMOR: La “ Zarabanda Lejana” de Joaquín Rodrigo, música y danza de post-guerra. ¡Cuántas veces, bailar o “danzar” es necesidad! Necesidad para evadirnos por las heridas de un perjurio desleal en esta maldita vida. ... ... ... Otra danza, aunque de signo distinto, nos la ofrece Charles Chaplin en “Tiempos Modernos”. En este film vemos a Charlot sobre dos patines bailando también…, para zafarse de otro tipo de problemas. Lo acaban de mandar al paro. ¿Y esto por qué? El cine, el film “Tiempos modernos” nos lo explica en imágenes. Y así vamos viendo a un Charlot hastiado de trabajar en cadena, sin hacer otra cosa más que dar media vuelta de tornillo a los tapones de los botellines que discurren en fila india. En los sueños, hablando con sus amigos o cuando va a solas por la calle, sus manos no cesan de repetir esa vuelta de tornillo. Tic que le degrada a la condición de simple y estúpido troquelador. Charlot odia su oficio y su trabajo hasta el punto de que llega a enfrentarse con la omnipotente máquina que escupe el material de su trabajo. La máquina lo devora y Charlot ha de irse de la fábrica y de la ciudad, como vemos al final, con su sombrero-hongo, el hatillo colgando del brazo izquerdo y sus zapatones, alejándose por un camino que va dejando a sus espaldas la ciudad. Pero antes, había que vengarse, ¿cómo?, danzando subido en sus patines, trazando círculos y ochos sobre el amplio suelo de la fábrica, no sólo como evasión; esa danza marca y señala alteza y poderío, marca rebeldía y LIBERTAD. ¡Viva la libertad! … … … “VIVA LA LIBERTAD” es el título de una película de René Clair. Cuando la productora de Charles Chaplin lanzó “Tiempos Modernos”, los entendidos enseguida se percataron de que era un calco (en cuanto a mensaje) de la película de René Clair. Esa analogía o paralelismo movió a la productora de “Viva la libertad” a pleitear contra Charles Chaplin por plagio. Un pleito muy serio. Al final se resolvió gracias a la intervención de mismo René Clair al manifestar que, todo cuanto él sabía de cine, se lo debía a Chaplin. Éstas fueron sus palabras: “Todo el cine ha seguido las lecciones de Charles Chaplin. Todos somos tributarios de un hombre a quien admiro, y si se ha inspirado en mi película, es un gran honor para mí”. ... ... ... Mañana, SEGUNDO PLEITO cinematográfico a cargo de Michelangelo Antonioni contra una distribuidora española. El cine entre vastidores. Y siempre, de una u otra foma, el AMOR. La pasión de la que todos dicen o cantan, fijándose en aquella LUZ más allá de Galilea: “¡Regresa a mi!” (IL DIVO) César R. Docampo
http://lacomunidad.elpais.com/latabernadelosmares/2010/02/12/los-pleitos-cinema-/ 2010-02-12T15:17:17Z
César latabernadelosmares@yahoo.es

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