lunes, 15 de septiembre de 2014

"LA VENTANA DABA AL RÍO..." (121) ...ES UNA NOVELA de Rafael Garcia Serrano publicada en 1963 por la Editorial Bullón de Madrid. ================================== En ella se cuenta cómo, cuando nuestra Guerra Civil, en el sur de Francia los hoteles alquilaban habitaciones “con vistas a la guerra de España”. Y cómo, por encima de esta frivolidad francesa, había extranjeros que se inmiscuían apasionadamente en los asuntos internos de una nación que ya los solventaba a zambombazo limpio. A esta intromisión ha de atribuirse el que el mundo piensa y cree todavía en la versión foránea del fratricidio español. Versión unilateral y miope. Si toda contienda fratricida ofrece un interés novelístico de primer orden, en la nuestra se daba todavía más porque se enfrentaron dos concepciones del mundo, dos ideales antagónicos. Es la tesis de "LA VENTANA DABA AL RÍO". . . . La guerra civil rusa había sido motivo de obras maestras como “El Don apacible” de Shólojov, o el “Doctor Jivago” de B. Pasternak, galardonados ambos con el Premio Nóbel. Y si echamos un vistazo a la Historia de España, enseguida vemos que las luchas intestinas no son nada del otro jueves, ni cosa de ayer, sino que ya habían comenzado con los iberos y los celtas; que el primer gran poema de nuestra literatura latina es un relato bélico (“La Farsalia”, de Lucano), y que las letras castellanas se inician con los cantares de gesta y los cronicones. Y así hasta hoy. Peculiaridad ésta heredada por los hispanoamericanos: “Os Subterráneos da Libertade” de Jorge Amado. “O tempo e o Vento” de Erico Veríssimo. Los novelistas mejicanos, desde Mariano Azuela y Martín Luis Guzmán hasta José Mancisidor y Cipriano Alatorre, por no hablar de los relatos de Manuel Mejía Vallejo, Alejo Carpentier, Miguel Angel Asturias, etc. Todos nos hablan de guerras cuyo eje narrativo viene a concidir con "LA VENTANA DABA AL RÍO". . . . En “El País” de ayer (martes, 30-XII-0Cool, pudieron ustedes leer la entrevista a Eulalio Ferrer, un santanderino exiliado a México tras la guerra civil, el capitán más joven en el bando republicano (19 años), que escapó con lo puesto, hoy tiene 88 años, es miembro de la Academia Mexicana de la Lengua y acaba de publicar la novela “Háblame en Español” sobre nuestra Guerra Civil. En su novela, Eulalio Ferrer cuenta que en vida de Franco se atrevió a venir a su tierra, a Santander; y cómo una mañana se acercó al cementerio a desparramar claveles sobre el lugar donde los asesinos de la posguerra enterraban a sus víctimas como si fuesen animales. Y estando en ésas, le increpó un vigilante diciendo: -¿Qué hace usted? Y Eulalio le contestó: -Echo claveles sobre mi tumba. -¡Pero usted está vivo! -Sí. Pero si no llego a irme, estaría enterrado aquí. . . . La guerra civil española, a partir de Zapatero, vuelve a mantener vivas y erizadas las pasiones. En una anterior colaboración, afirmaba yo que nuestros escritores excepto dos o tres, no se habían atrevido a entrar en la Guerra Civil; sólo en las consecuencias. Pero hubo otros españoles, por ejemplo Francisco Contreras Pazo, un exilidado que publicó en Montevideo una excelente novela sobre la defensa del Madrid rojo, que lleva por título “Sinaí”. Y quiero llamar la atención sobre un dato peculiar: La mayoría de todas esas novelas tratan la guerra civil española como si fuese una hecatombe surgida por generación espontánea, cuando se sabe muy bien que no fue así. Hoy se sabe que las raíces de la guerra surgieron y fermentaron en los males sociales agravados por la República. Sabemos además que La Monarquía cometió el error de desembarazarse de Primo de Rivera, quien, a su modo, había intentado dignificar al pueblo. La Monarquía no supo cortar a tiempo la marejada creciente de la violencia, prefiriendo no discutir. Igual que hoy. A nuestro Rey, con la que está cayendo, no se le ocurre otra cosa más que decirnos que tenemos que "tirar del carro". ¡Por favor! Su abuelo, Alfonso XIII, para no ser responsable (según él) de un baño de sangre, se largó diciendo "ahí os quedáis", no quiero que corra la sangre por mi culpa. Fue un Rey cobarde. Algunos historiadores, sin embargo afirman que la determinación del Rey estuvo motivada porque la Reina Victoria Eugenia le hizo ver que había que largarse de España, no fuera a sucederles lo mismo que al Zar de Rusia y familia. ¿Va España hoy por el mismo camino? Cuando esta noche (31-XII-2008) suenen las campanadas y nos tomemos la última uva, se acaba un año negro y en números rojos. España entra en recesión. Mientras haya trabajo y se pueda comer, allá cada cual. Quiera Dios que al pueblo soberano no le falte el pan. Quiera Dios que los desheredados de siempre, puedan llegar a final de mes. Que sepan los ricos y los políticos de alto copete (sin vergüenza ni escrúpulos) que, si afanan, hurtan y timan de aquí, de ahí, de allí y de acullá, ándense con cuidado. Tengan cuidado, amigos socialistas, nacionalistas y demás “...istas” de tres al cuarto que os compráis mesas de 30 millones, Audis-A8 de 80 mil euros, retretes y letrinas con artilugios mil, lo mismo que hacía aquel Sha de Persia, Mohamed Reza Pahlevi sin hacer caso a la rebelión de los ayatollahs y mullahs. La misma política de austeridad que Zapatero propaga a los cuatro vientos, es la misma que ha servido a De la Vega, Belloch, Ibarra y los socios gallegos de los socialistas para gastarse millones en reformar sus despachos, mientras el pueblo llano pasa estrecheces y se aprieta el cinto porque le Rey le ha dicho que debe “tirar del carro”. Y sigue presente "LA VENTANA DABA AL RÍO". ¿Qué cosas, verdad? Pues nada. Feliz año 2009. César R. Docampo http://lacomunidad.elpais.com/latabernadelosmares/2008/12/31/-la-ventana-daba-al-rio-121-/ 2008-12-31T16:28:35Z César latabernadelosmares@yahoo.es

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