lunes, 15 de septiembre de 2014

EL SOL NACE POR ANTEQUERA Y SE VA POR LAS MARISMAS (99)
LA TRANSICIÓN EN CAMPILLOS (Málaga)
Al día siguiente de la muerte de Franco, Campillos se despertaba amodorrado en ese interregno claroscuro de luces y sombras. El sol apareció como siempre por Antequera y fue iluminando desde las alturas los campos y las calles y las aceras rotas por culpa de una obra para la nueva acometida del agua. Desde Bobadilla, pasando por Gobantes y los pantanos de Peñarrubia; desde el Arquillo, la laguna salada y la Casita de Papel, buscando para darle vida a Teba y Almargen, después a los cortijos de Menaute (de D.Rafael Escalante) y El Puerto (de la familia Recio Campos); tomando la carretera del Saucejo que iba dejando a su derecha el antiguo basurero municipal, y a su izquierda el viejo depósito del agua; sorteando curvas aldeanas entre viñedos recién vendimiados; dejando atrás las fincas y los cortijos de D. Baltasar Peña, La Cuesta, El Álamo y Corona; el Sol que nos había traído el Amanecer se detuvo sobre aquella soberbia altiplanicie donde se encuentra la Estación VOR de Campillos por la que se orientan los aviones para enfilar el morro en busca del aeropuerto de Málaga. Ahí se detuvo el astro solar.
Se oía el tañido de una campana y el ladrar de los perros a las puertas de un cortijo, siendo todavía más telúrico aquel silencio que se escuchaba en el corazón de los bosques como si toda la tierra estuviera llena de trampas, cuando el astro Sol, volviendo la mirada sobre los espacios recorridos, nos bendijo y habló a todos diciendo: “Habéis nacido en un pueblo que sabe perdonar y seguir adelante”. Luego dio media vuelta girando hacia los límites del altiplano, donde se hacen presentes las depresiones del terreno y aquellos imponentes barrancos, y se nos fue en busca del Saucejo, Martín de la Jara, Estepa, Aguadulce, Osuna y la Andalucía del Guadalquivir, hacia las marismas, sin olvidar que al día siguiente volvería a saludar las tierras de Campillos, a sus gentes y querencias.
Ciento y pico de años después vendrá un poeta historiógrafo e hijo de Campillos quien, al recordar estos momentos, dirá: “En aquellos tiempos el Sol se fue por las marismas hacia el mar, y a la vuelta de los años, vuelve a lo mismo, vuelve a salir por Antequera y a sobrevolar estos benditos espacios donde aún se oye el tañido de una campana y el ladrar de los perros y también a los hombres pensando en otras guerras.
Como bien diría nuestro joven letrado e historiador, Rafael Jordán Gómez, el Sol nos había nacido por el cortijo de Acebuche, dirigiéndose hacia el Cortijo de Montero para ocultarse y desaparecer por encima del Cortijo de Capacete, habiéndole dado la espalda al Cortijo de Toro, después de circunvalar el gran Cortijo de San Juan. Y así, eternamente, todos los días, lo mismo en aquéllos que en estos tiempos. Pero la mañana del 21 de Noviembre de 1976, al día siguiente de morir Franco, el astro Sol, después de saludar y perdonar a todas las gentes de Campillos, se nos fue por las marismas hacia el mar, haciendo verdadero y cierto aquello de que la realidad siempre imita al arte y, a la vuelta de los años, todo vuelve a empezar. Vuelve a salir el sol iluminando las tierras, saludando a las gentes y querencias. Y es entonces cuando el arte mejora la realidad: Tierra, paisajes, gentes y querencias.
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http://lacomunidad.elpais.com/latabernadelosmares/2008/11/28/el-sol-nace-antequera-y-se-va-las-marismas-99-/ 2008-11-28T17:07:14Z César latabernadelosmares@yahoo.es

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