lunes, 15 de septiembre de 2014

EL CRIMEN DE MARTA DEL C ASTILLO: "TODOS SOMOS MARTA", … Dicen los carteles con la foto de la muchacha asesinada el 24 de Enero. Carteles a pie de mesas que recogen firmas reclamando: "Ayúdanos a cambiar las leyes. Justicia para el futuro de nuestros hijos". ============================================= Si nos asomamos a nuestro SISTEMA PENAL, en una primera ojeada y muy en síntesis, nos encontramos con que ante un acto criminal como el que ahora impacta en nuestra OPINIÓN PÚBLICA, éstos son los pasos a seguir: PRIMERO: Detención y acción judicial. El delincuente es detenido por la policía. Pasa a disposición del juez quien debe decretar, en el término de 72 horas, la detención preventiva o la libertad del detenido. Si el juez decreta "prisión preventiva", el supuestamente culpable ingresa en prisión, queda sujeto al proceso y se inicia la búsqueda de pruebas en espera del juicio. Pero antes de nada, y lo primero de todo, al delincuente se le facilita la relación con un abogado defensor. Gratis, por supuesto. Al abogado del "menda lerenda" lo pagamos todos los contribuyentes; quienes sean víctimas en cambio han de pagarlo de su bolsillo. A la hora del juicio para determinar las penas, influye una cadena de circunstancias (atenuantes o agravantes): Personalidad del delincuente, Sí/No reincidencias, grado de participación en el delito (autor, cómplice, encubridor, etc.), actividad realizada (intención, consumación, frustracción), antecedentes penales, etc. Si el delincuente es menor de 16 años, será juzgado por el Tribunal Tutelar de Menores, que asume una función más educadora que punitiva. Celebrado el juicio, el delincuente pasa a las instituciones penitenciarias (cárcel) y, si es menor de edad, al reformatorio. A veces, a ciertos jóvenes, se les interna en los reformatorios para protegerlos de un ambiente familiar nocivo. SEGUNDO: Los Reformatorios. Antes, los reformatorios, tenían un régimen y disciplina bastante dura y estricta. Eran cárceles camufladas. Asumían una función punitiva, más que educadora y rehabilitadora. Hoy estos centros están altamente humanizados. En lugar de castigar al delincuente, se le rehabilita. ESPAÑA, a día de hoy, figura en la vanguardia internacional de los derechos humanos y de la progresía. Nuestros diputados habitan en su torre de marfil. Pero, cá, no se bajan. Creen que todos los delincuentes son recuperables. Y no es así. Que hay delincuentes irrecuperables, lo saben hasta los tontos; lo saben todos excepto nuestros diputados. Y así legislan... Los reformatorios han desaparecido. En su lugar se han montado "Casas de tutelares", "Casas de observación", "Casas de Familia". Los jóvenes pueden entrar y salir libremente de los centros. Una pléyade de psicólogos y educadores sustituyen a policías y guardianes. El mismo tipo de reforma se ha impuesto en las cárceles, introduciendo muchísimas modificaciones: Abolición de las celdas de castigo (herencia -dicen- de las mazmorras medievales), sustituyéndolas por celdas más adecuadas; atención cultural y educativa (con bibliotecas, cursillos, conferencias, cine instructivo, etc.); formación profesional, asistencia médica adecuada, alimentación muy sana, muy nutritiva, muy limpia. TERCERO: ¿Represión o prevención? La represión castigaba al autor de un delito ya cometido. Una sanción, por inhumana que fuese, no hacía que el delincuente dejase de serlo. Frente al mal del delito se imponía el mal de la pena. Cuanto más grave había sido el delito, más atroz debía ser la sanción. Así era antes. Ahora en cambio, la novedad consiste en que estamos de acuerdo en que no debe ser así. Por eso se ha sustituido la represión por la prevención, tomando medidas adecuadas para que el delito no se cometa en un futuro. ¿Y esto por qué? ¿Por qué nuestros diputados han cambiado de proceder? Pues porque pensaron o tuvieron la sospecha de que es la misma sociedad quien originaba la criminalidad. No sólo porque los delitos se cometieran en el seno de la sociedad, sino sobre todo por las injustas condiciones de pobreza, miseria, desamparo, desatención en que viven muchos grupos sociales. Por ello la Sociedad -se les ocurrió pensar a nuestros diputados- era la responsable de que se cometieran los delitos. Lo malo del asunto es que, desde un tiempo a esta parte, el juez Garzón y otros muchísimos más, nos confirman que no es así; nos dan a entender a traves de sus recientes sentencias, que los ladrones, los chorizos y desalmados no sólo son aquellos que viven en condiciones de pobreza y miseria..., ahora lo son también eminentes políticos de alto copete, de uno y otro bando. Ninguno de ellos vive en injustas condiciones de pobreza, miseria o desamparo. Y según parece, sólo se salvan unos pocos. CONCLUSIÓN: Si el castigo enferma más a los delincuentes y así se vuelven más vindicatorios y rencorosos, lo que procede es que los tratemos con más cariño. O que nos pongamos en pie, aplaudiéndolos y gritándoles ¡torero, torero...!, como se vio no hace mucho en el Congreso. Díganselo así a los padres de una muchacha a la que, friamente y con malas artes, engañaron, violaron, machacaron y asesinaron impunemente. Luego tiraron su cadáver primero al río Guadalquivir, después a un contenedor de basura, o quién sabe dónde. Se están cachondeando de todo dios, originando imponentes gastos al erario público, y un dolor inmenso a la familia de la muchacha asesinada. Total, con las nuevas versiones de Miguel Carcaño, sumándole los atenuantes por el consumo de drogas y alcohol, esto lleva pinta de acabar con una pena de diez a quince años de prisión. Y eso en la hipótesis más grave, porque podría incluso estimarse que el presunto asesino tan sólo sería responsable de un delito de detención ilegal, al no dar razón sobre el paradero de la víctima, lo mismo que ocurrió en aquellas sentencias dictadas cuando desapareció el empresario Publio Cordón y ante la muerte de Santiago Corella, "el Nani". ¡Valiente país en el que estamos! Mientras tanto, al surgir la Primavera, enormes grúas con sus brazos mecánicos se encuentran hurgando sobre 45 mil toneladas de resíduos, buscando el cadáver de una muchacha que nació a la vida y quería ser feliz..., en PRIMAVERA. César R. Docampo http://lacomunidad.elpais.com/latabernadelosmares/2009/03/21/el-crimen-marta-del-c-astillo-/ 2009-03-21T09:33:27Z César latabernadelosmares@yahoo.es

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