lunes, 15 de septiembre de 2014

DE CELIA ALCÁNTARA A UNA CELIA VILLALOBOS... ... "SIMPLEMENTE MARÍA". Convertida en "hit" popular: =================================== La culpa inicial la tuvo una tal Celia Alcántara, pseudónimo de la argentina Angélica Palomero, abogada y autora de la novela que posteriormente dio origen a versiones televisadas, seriales radiofónicos, film en pantalla grande y foto-romance sobre las desventuras de María. El folletín llegó a España, después de haber cosechado innumerables éxitos en los países hermanos. Y, naturalmente, triunfó. Triunfó porque (hay que reconocerlo) "Simplemente María" era un producto muy astuto y bastante pueril. Sus ingredientes, los habituales. En eso estuvo precisamente el secreto de su éxito: Amor no correspondido, seducción, hijo ilegítimo, madre que se sacrifica, sufrimientos sin cuento. Y, a la larga, el premio por haber sido buena. Todo ello centrado en una figura femenina, María, a la que el serial elevaba a categoría de símbolo o arquetipo: "SIMPLEMENTE MARÍA" fue, para todas las mujeres que rápidamente se identificaron con la protagonista, la materialización en color y fascículos coleccionables de su dura lucha por la vida. Una versión falseada (en estampitas y con garantía de final feliz) sobre la atroz existencia de María. Lo triste, después de todo, fue que con este personaje femenino se llevasen a cabo tantas y tantas manipulaciones comerciales: son demasiada verdad esas legiones de mujeres que un día abandonaron su pueblo para ganarse la vida en la capital, y que se vieron pisoteadas, escarnecidas como seres humanos -sin necesidad de seducción amorosa, de violación física-, explotadas laboralmente en un mundo de hombres que dominanaban sobre otros hombres y de mujeres que eran las víctimas en las que éstos desahogaban sus frustraciones. Víctimas, en su mayor parte, con una venda en los ojos: en este caso la venda se llamó "SIMPLEMENTE MARÍA", y dio origen a todas las aberraciones del género: -Como la historia surgida en torno a la muchacha que incorpora a María, que le presta su rostro. -Como la aceptación clamorosa de todo el montaje de horóscopos, consultorios, consejos y demás lazos de comunicación que unen a las Marías de la realidad con la imaginaria. -Como la exultante participación en el sorteo de una máquina de coser idéntica a la utilizada por María para escalar peldaños en la vida social a través del dinero. Y hablando de dinero: Más de quinientos mil dólares de ganancia le supuso a la abogada-mercader su "aproximación al alma femenina". Para los promotores del asunto, este negocio de María, la "simple", resultó simplemente redondo. . . . Al cabo de unos cuantos años, los hijos y los nietos de "SIMPLEMENTE MARÍA", son gobernantes y políticos. Políticos que, a semejanza monjas y frailes, se juntan sin conocerse, viven sin amarse y mueren sin llorarse, después de agruparse por partidos, una banda de chorizos y ladrones (salvo los honrados, unos cuantos nada más). No lo digo yo. Lo dicen, desde el juez Garzón hasta la verdulera Celia Villalobos, una "simple María". Hoy insulta, mañana pide perdón, y aquí no ha pasado nada. Y, ea, a seguir viviendo del cotarro político. Como escribía ayer Carmen Rigalt, el vocabulario de cada uno cambia con los años. Eso era antes; ahora cambia con los días. . . . César R. Docampo http://lacomunidad.elpais.com/latabernadelosmares/2009/04/03/de-celia-alcantara-celia-villalobos-/ 2009-04-03T07:03:31Z César latabernadelosmares@yahoo.es

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