lunes, 15 de septiembre de 2014

EL ARTE DE SABER LLEGAR A VIEJOS
Vivir muchos más años. Responder citando

Según los biólogos, la duración de la vida de una especie viene a ser de ocho o diez veces el tiempo transcurrido hasta que alcanza su capacidad reproductora. Teóricamente pues, el hombre debería vivir como mínimo de 120 a 150 años. Científicos que han estudiado la geriatría y la longevidad en países de todo el mundo afirman que la duración media de la vida humana debería estar en torno a los 140 años. Y los investigadores de la célula creen que, puesto que cabe conservar vivas ciertas células indefinidamente, sería posible para el hombre, en teoría, vivir eternamente. En el mundo, de hecho, existen lugares donde los hombres y las mujeres están sanos, viven y son capaces de reproducirse hasta bien pasado el límite de los cien años: lugares como la república georgiana de Abjazia, en las montañas del Cáucaso; Vilcabamba, en Ecuador; y el territorio de los Hunzas, un estado federado de Pakistán. Paradójicamente, mientras la ciencia se esfuerza en conseguirnos el regalo de unos años de más, cada día surgen por todas partes personas que padecen enfermedades crónicas y degenerativas, y el reino de los incurables se va extendiendo alarmantemente. Todo ello acontece cuando la intención del Dios Creador no fue que el hombre tuviera que vivir con ayuda de muletas, ni convertir el planeta en un hospital para los enfermos. Así las cosas, nos preguntamos: ¿Por qué la medicina, además de curar, no se dedica especialmente a prevenir? ¿Por qué la moderna ciencia médica, a pesar de sus muchos e impresionantes logros en reducir las infecciones y tratar las enfermedades, no lo está haciendo también en el campo de la prevención de la enfermedad y el mantenimiento de nuestra salud? Lo que todos nosotros deseamos no es precisamente mejor asistencia médica, sino salud. Y dado que estamos reanudando los lazos de amistad con China, podríamos también emular una de sus antiguas costumbres, y pagar a los médicos mientras estamos bien, y dejar de pagarles cuando enfermamos. ¿Por qué en España hay provincias donde decrece el índice de esperanza de vida, como acontece en las provincias de Sevilla, Huelva y Cádiz? ¿Por qué en Campillos abunda tanto cáncer, Alzheimer, esclerosis múltiple y fibromialgia? ¿Nadie se hace estas preguntas? De sobra sé que en las palabras anida el pensamiento; que con ellas se forman las ideas y todo ese rollo. Pero, ¿qué diablos se cuece con tanta fatalidad y sometimiento al Destino, sin rechistar? ¿Qué hacen los poderes políticos por estudiar y atajarlos? ¿Estamos acaso rodeados de enemigos solapados o escondidos en el aire que respiramos, en el agua que se bebe en Campillos, o también en los métodos que utilizamos para producir, transportar, transformar y comercializar los alimentos? ¿Por qué las farmacias son cada vez más un buen negocio? Sí, sí. No hace mucho, un médico me recetó una, dos, a lo más tres pastillas de no sé qué. Me acerqué a la farmacia y sólo tenían botes de 40 0 60 pastillas. Pagué 40, me tomé 2 y tuve que tirar 38. ¡Ole! los Ministerios, Consellerías y Delegaciones de Sanidad. A nuestra salud, igual que a todos los demás aspectos de la vida, debiéramos aplicarle el dicho de que “más vale prevenir que curar”. Pero también es cierto que son muchas las gentes que se preocupan más de pasar las revisiones para tener a punto su coche o su cortadora de césped, antes que su cuerpo y su salud. . . . En Campillos, concretamente y a mi parecer, hay un problema de bastante calado y envergadura. Me estoy refiriendo a la abundancia de cebaderos de cerdos con el consiguiente problema respecto al tratamiento de los purines. ¡Cuidao! No quiero que se me malentienda. Los cebaderos suponen riqueza para el pueblo, y sus propietarios se merecen todo nuestro apoyo y estima. El problema está en que los purines son residuos que se reintegran en la naturaleza y la deposición directa sobre los terrenos de grandes cantidades de purines excede la capacidad de absorción de los compuestos nitrogenados, llegando a convertirse en un contaminante pernicioso para fertilidad de los cultivos. No sólo es que suframos malos olores procedentes de la sustancias amoniacales, y surjan plagas de insectos, mosquitos, gusanos y otros parásitos; es que también conlleva la presencia de bacterias como estreptococos, estafilococos, hongos, suciedad general, aparición de bencenos y sulfatados, todo lo cual puede crear si no es que lo ha creado ya un sinfín de problemas sanitarios. Otras comunidades autónomas como Catalunya, Aragón, Levante y Castilla León, ayudan a los ganaderos y subvencionan plantas de tratamiento de purines. La Generalitat de Catalunya, a finales del 2002 dedicó una partida de 50.000 millones de pesetas para la construcción de 20 plantas de tratamiento de purines. ¿Ocurre lo mismo en Andalucía? ¿Existe en Campillos algún tipo de seguimiento y ayuda a este respecto? Siempre que se nos ocurre caminar hasta la Estación (si el viento sopla) hay un olor bastante desagradable que algunos creíamos que ya había desaparecido del pueblo. Y no; sigue ahí. Este tema, creo yo, se merece una reflexión serena pero seria. Yo me temo que los purines algo tienen que ver en algunos de los males que sufren gentes del pueblo. En las reservas de agua del subsuelo de Campillos seguramente exista contaminación por nitratos. Y yo recuerdo que cuando el PSOE dio a conocer su programa para las municipales, hacía bastante hincapié en custodiar y defender, en todo, un “Desarrollo Sostenible”. ¿Están ustedes haciendo algo en este asunto? No voy a extenderme, pues espero volver sobre el tema. A continuación les ofrezco el siguiente link: http://www.tesisenxarxa.net/TESIS_UdL/AVAILABLE/TDX-0909105-125302//Tecp1de1.pdf Se trata de una tesis doctoral de Dña. Antonia Elena Campos Pozuelo (Su padre es un gran empresario de cebaderos de cerdos), tesis sobre el tratamiento de purines de cerdo y su proceso de digestión anaerobia. Pienso que la salud de todo un pueblo como Campillos, se merece que le prestemos atención a tal problema. Para que todos podamos vivir muchos más años. César R. Docampo

http://lacomunidad.elpais.com/latabernadelosmares/2008/02/04/el-arte-saber-llegar-viejos/
2008-02-04T04:34:50Z
César latabernadelosmares@yahoo.es

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