martes, 23 de septiembre de 2014

CATALANISMO POLÍTICO, SEGUNDA PARTE...


CATALANISMO POLÍTICO (Segunda Parte).
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...Prolongando el discurrir de las ideas expuestas en mi anterior comunicación, diremos que: En cuanto a la segunda rebelión… Tuvo por escenario, en la noche del 1 de diciembre de ese mismo año (1640), el “Terreiro do Paço”, de Lisboa, dirigido contrta la Virreina doña Margarita de Saboya, tía de Felipe IV, cuyo Ministro, Miguel de Vasconcelos, sería igualmente asesinado por los amotinados. Al cabo de una larga guerra, la rebeldía acabó en 1668, con el reconocimiento de la independencia de Portugal. Fallecido Carlos II en 1700 e iniciada la Guerra de Sucesión, Cataluña se declaró, por el Archiduque Carlos, perteneciente a la Dinastía austríaca y aspirante a la Corona de España frente a Felipe V. Hasta el mes de septiembre de 1714, Cataluña, en defensa de unos fueros que el Archiduque prometió cumplir, no se sometió al nuevo Soberano, el cual, trasladando a España el centralismo francés, y después de suprimir algunas de las más tradicionales instituciones catalanas, como el Consejo de Ciento y la Diputación General, unificó, por el Decreto de Nueva Planta del 16 de Enero de 1716, el Derecho Civil y eliminó, entre otros fueros, el uso del idioma catalán ante los Tribunales, lo que se completó algún tiempo después con la creación de la Universidad de Cervera, previa la supresión de los antiguos Estudios de Barcelona, Lérida y Gerona. … Veamos ahora, muy sucintamente, la trayectoria, a través de la Prensa, del Catalanismo Político: Según el profesor don Jesús Pabón, en su Biografía de “Cambó”, cuatro son las corrientes que, ya avanzado el siglo XIX, “CONFLUYEN a la formación del Catalanismo Político”: 1)El Proteccionismo económico. 2) El Federalismo. 3) El Tradicionalismo. Y 4) El Renacimiento cultural.

“CONFLUENCIA”, como afirma el ilustre académico, y no “simultaneidad concertada”, de cuatro movimientos, cada uno de los cuales deja un poso de sustancia que en gran parte se sedimenta por la acción de los periódicos. Un diario escrito íntegramente en castellano, “El Vapor”, sirve a don Buenaventura Carlos Aribau para publicar, en 1833, su famosa oda con el título de “A la Patria”, que muchos tienen, quizá indebidamente, por punto de arranque del renacimiento del idioma catalán. El primer periódico redactado en el idioma catalán fue “Lo Pare Arcángel”, aparecido el 25 de Abril de 1841. “Lo Pare Arcángel” nació precisamente para combatir al librecambismo en los tiempos de la Regencia del general Espartero, en que, planteada la “cuestión algodonera”, se estaba negociando con la Gran Bretaña, por móviles puramente políticos, el Tratado de Comercio que, al abrir nuestras fronteras a los tejidos ingleses, amenazaba grandemente a la industria catalana. Hacia 1848 se inicia la participación de don Victor Balaguer en una serie de sucesivas publicaciones cuyo fondo ideológico cabe tomar como una anticipación preparatoria del Catalanismo. En 1859 quedan restablecidos los antiguos Juegos Florales, de los que, en 1868, ha de ser un órgano fugaz “Lo Gay Saber”, revista cuyo objeto es un fallido intento de unificación lingüística del catalán con el mallorquín y el valenciano. Con la publicación, casi en los prolegómenos de la Revolución de Septiembre, de “Lo Tros de Paper”, comienza en Cataluña la invasión de un innumerable Periodismo satírico que, además de popularizar el uso del idioma, contiene todos los elementos subversivos y disociadores de una Republicanismo federal concomitante (igual que su propulsor, don Francisco Pi y Margall) con el Anarquismo. El Renacimiento cultural (apolítico y de claras tendencias moderadas) se abre definitivamente paso con la fundación, en 1871, de la publicación quincenal bajo el título de “La Renaixensa”. Pero el Catalanismo propiamente político encuentra su principal impulso en la comparecencia, y rivalidad, de dos fuerzas y dos ideologías entre sí antagónicas: El Tradicionalismo y el Federalismo. Tradicionalismo y Federalismo discrepantes en cuanto a lo demás, tienen una raíz común: La oposición a un Poder centralizado y, como consecuencia, el estímulo a la vigorización de las entidades regionales e incluso provinciales, a través (para el Tradicionalismo) del pleno restablecimiento de unos fueros que figura en su propio lema; y (para el Federalismo) de una fragmentación en múltiples Estados unidos por un pacto federal. Estas tendencias hallan también sus respectivos cauces en la Prensa: La tendencia tradicionalista, en el semanario “La Veu de Montserrat”, que, inspirado por el Obispo de Vich don José Torras y Bagés y trasladado después a Barcelona, habrá de convertirse en “La Veu de Catalunya”, órgano de la Liga Regionalista. La tendencia Federalista encuentra su cauce en “El Estado Catalán”, primero, y en el “Diari Catalá”, después, ambos periódicos fundados por don Valentí Almirall (el verdadero artífice del catalanismo), uno de los más conspicuos e inconstantes discípulos de Pi y Margall, además de propulsor de la celebración en 1880 del Primer Congreso Catalanista. Congreso del que saldría la constitución, como Partido político, del titulado “Centre Catalá”. El Catalanismo es mucho más que todo esto. La fundación de las Sociedades corales, la creación del teatro catalán, la Federación de Orfeones, el restablecimiento de los Juegos Florales. Un periodismo que nace con la “Rebelión de los segadores” del 7 de Junio de 1640, incorporando a Cataluña a la soberanía francesa, incluso imitando al modelo galo como fue la “Gazette” de Téophraste Renaudot. Pero quien más contribuyó a la propagación del catalán fue el Periodismo satírico. En la sátira, en la caricatura y la parodia, fue donde más proyectaron los catalanes su rebeldía y su inadaptación. César R. Docampo
http://lacomunidad.elpais.com/latabernadelosmares/2012/10/17/catalanismo-politico-segunda-parte-/ 2012-10-17T16:58:36Z César latabernadelosmares@yahoo.es

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