lunes, 15 de septiembre de 2014

AMILCARBARCA ES UN JETA...
...IGUAL QUE YO, A MUCHA HONRA. =======================
La historia del mundo es la historia de sus guerras. Eremita y Amilcarbarca dicen bien y los dos están de acuerdo en afirmar que las peores guerras fueron y son aquellas que estallan y se desarrollan, sin perder fuelle, en nombre de Dios. En nombre de Dios se dió una guerra (la de los Treinta Años, 1618-1648), de protestantes contra católicos, de católicos contra protestantes y de todos contra Dios, con nueve millones de muertos, los mismos que en la I Guerra Mundial. En esa guerra estuvo Descartes, primero en un bando y después en el otro, acabando de sargento ante una estufa de leña allá en Polonia, momento en el que se le ocurrió aquello de "Je pense, donc je suis" (="Cógito ergo sum", "Pienso luego existo"), pieza clave en el "Discurso del Método" esa obra que es sin lugar a dudas el pórtico de la Modernidad y el surgimiento del Racionalismo. . . . A propósito de las reflexiones de Eremita sobre las guerras santas, Amilcarbarca escribió: ""Con tu permiso EREMITA ,firmo todo lo escrito por ti en este post, sin quitar ni una coma. Y añado yo; cuando la religión sale de los templos ya se sabe.......nada mas hay que mirar la historia pasada y ver el presente. Con las religiones siempre estas obligado a ir por detras o con el sirio o con el palo. Yo estoy mas con el ¨palo¨ "" =========================== Palabras éstas cuya lectura suscitó en mí la siguiente expresión: "… Amilcarbarca es un jeta, igual que yo, a mucha honra". Traigo esto a colación porque, después de escribir el término "jeta" aplicándoselo a Amílcar, a lo mejor pude molestar innecesariamente la sensibilidad de una persona a la que aprecio y valoro muy mucho porque, además de su claro juicio siempre valiente y progresista, es también "Jeta" en el mejor de los sentidos que tiene esta palabra. El amigo ALVALLO sabría explicarlo mucho mejor que yo; es su especialidad. Pero mientras nuestro querido ALVALLO no "asome el hocico" (expresión ésta que ahora y aquí viene muy a cuento), me las entenderé a mi manera. A saber: Cualquier sustantivo, escrito o pronunciado verbalmente, en Lógica se le denomina "término" (=la expresión verbal o escrita de un "concepto"). Ambos ("concepto" y "término", se refieren a objetos. Pero así como el "concepto" es signo natural del objeto, el "término" es signo convencional o arbitrario del "concepto" al que expresa. El concepto (o "idea", o "simple aprehensión") que yo tengo del objeto "mesa" es exactamente igual que el que tiene un inglés, un francés, un alemán o un italiano, ruso, chino y demás. Pero el "término" con el que expresamos el concepto de "mesa" es distinto para cada comunidad lingüística. Por ello hay que estudiar idiomas para entendernos con otros parlantes. Ante ese objeto tabloide que tiene cuatro patas, yo digo "mesa"; un inglés dice "table"; un italiano dirá "tavola", el alemán nos suelta "tisch"; un chino dirá "chu" o algo así, un ruso no lo sé, ea. Y entonces los conceptos, al ser signos naturales de los objetos, no varían , significan siempre lo mismo. Los términos, en cambio, que en un momento dado ("sincronía") significan tal cosa, a través del tiempo ("diacronía") se van arropando de nuevas significaciones, y pueden llegar o acabar significando lo contrario de lo que significaban en su origen. Por ejemplo "finito" (lo que tiene límites, lo bien delimitado, lo perfecto para los griegos), equivale hoy día a lo "infinito" (lo que carece de límites). Hoy en día lo "infinito" e "ilimitado" es más perfecto que lo "finito" y "limitado". Lo mismo acontece (y es aquí a donde quiero llegar) con la palabra o término "jeta". Ser jeta significa muchas cosas: De "tener mucha cara" o "tener morro", pasa a significar "descarado". Y últimamente viene a significar ser un rostro que no cambia de expresión, que no se siente afectado por las situaciones a las que uno se enfrenta. No sentir miedo ni vergüenza. No importarle a uno lo que piensan los demás y mostrarse como uno es en realidad, sin pestañear ni atender a los convencionalismos sociales, importándole a uno un bledo el qué dirán. Eso es también "ser jeta". ¿Saben ustedes que en el lenguaje Kosovar, la palabra o término "Jeta" significa "Vida"? Este es el sentido en el que yo expresé "Amílcarbarca es un jeta, igual que yo. Y a mucha honra". La virtud de ser "un jeta" consiste también en saber disentir y ser asertivo; saber decir "no" cuando hay que decir que no: "ya está bien", "fuera", a "tomar por saco", "sanseacabó". Expresiones todas ellas que, a veces, las subrayamos y objetivamos dando un portazo, rompiendo con una relación o quemando las naves como hizo Hernán Cortés después de la conquista de Cuba cuando Diego Velázquez le confió la conquista de Méjico. A mí me gusta obedecer ("ética cerrada" o ética de sometimiento a las normas), pero de vez en cuando me encanta "desobedecer" ("ética abierta" o ética de ruptura de normas; la que siguen los héroes y los santos). Los héroes y también los santos, en muchos momentos fueron unos auténticos jetas, y ello porque fueron conscientes de que éste no es el mundo de Alicia en el país de las maravillas. Muchísimas veces se impone la necesidad de ser "jeta". La necesidad de alzar la voz sobre tanto barullo reinante. César R. Docampo

http://lacomunidad.elpais.com/latabernadelosmares/2009/02/24/amilcarbarca-es-jeta-/
2009-02-24T13:13:32Z
César latabernadelosmares@yahoo.es

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