lunes, 15 de septiembre de 2014

A NUESTRO CENTENARIO ESCRITOR José Antonio Muñoz Rojas.
HOMENAJE AL AUTOR ANTEQUERANO en la 39ª Edición de la Feria del Libro de Málaga. Edición dedicada a José Antonio Muñoz Rojas en la pretensión de rendir homenaje a "la brillante y dilatada trayectoria literaria del longevo escritor antequerano". ============================ Nacido en Antequera (Málaga) en 1909, la vida literaria de José Antonio Muñoz Rojas ocupa holgadamente más de tres cuartos de siglo, desde la conformación de las estéticas del 27 hasta este momento, bien entrado el siglo XXI. A lo largo de todos esos años, Muñoz Rojas ha visto pasar a su lado la fiebre vanguardista de los veinte, la poesía «entre pureza y revolución» de los treinta, la oposición entre garcilasismo y expresionismo tremendista de los cuarenta; entre el socialrealismo y demás estéticas; entre los culturalismos y esteticismos marginales, la poesía figurativa y la poesía minimalista a partir de los ochenta..., y así hasta el cansancio. . . . A mí, personalmente, desde la filosofía del arte (o Estética) me interesa más el Muñoz Rojas novelista, de prosa poética, con bastante más sensibilidad que nervio, proclive a novelas donde lo subjetivo implica una fuga de la realidad. Lo mismo que yo practico en mis obras. Y por eso.. Quiero fijarme exclusivamente en dos de sus novelas: "Las cosas del campo" y "Las musarañas" (Reeditadas últimamente por la Editorial "Pre-Textos") Su novela "Las cosas del campo" es una joya de la literatura andaluza igual que aquella otra novela de los hermanos José y Jesús de las Cuevas "Historia de una finca" que habla de la desaparición de los buitres (los buitres que se comían a las vacas o a las mulas, pero no a los tractores). "Las cosas del campo" así como "Historia de una finca" son dos novelas de honduras, no de anécdotas. En "Las cosas del campo", Muñoz Rojas aborda la prosa poética marcada por cierto estilo horaciano, dando curso a las preocupaciones en torno al recuerdo, la soledad y el tiempo. Muñoz Rojas lee y aprende de Miró. Conoce además la estética de Proust y, por consiguiente, los peligros que acechan al novelista volcado hacia la hermosura verbal. De manera que "Las cosas del campo" (1951) y "Las musarañas" (1957), se caracterizan por su evasión, cobrando a su vez sangre y vida con la inmediatez de lo concreto. Aunque sólo ocasionalmente. De tal manera que... Me atrevería a situar a Muñoz Rojas entre la estética de Proust y la ensoñación con toda su fuerza telúrica que observamos en la Elena Quiroga de "La soledad sonora" (1948) y "La sangre" (1952). Más que de una síntesis, se trata de una superación de ambos. Muñoz Rojas, desde la tranquila estancia en su casa de Antequera, desde su cátedra en la universidad de Cambridge durante nuestra Guerra Civil, desde el Banco Urquijo (en Madrid), en cuanto Secretario General de Estudios y Publicaciones, tuvo la ocasión de relacionarse y conocer a cuantos poetas y novelistas gozaron de notoriedad lo mismo antes que después de nuestra guerra civil. El tremendismo de Cela, la desesperanza de Carmen Laforet, el derrotismo de Luis Martín Santos, y todo aquello que, a falta de mejor calificativo, se llamó novela social..., todo había ido llegando a sus manos. A todos ellos los superó Muñoz Rojas. Para ser subjetivo y objetivo al mismo tiempo; para ser lírico y descarnado a la vez, hay que poseer esa genialidad propia de un Valle Inclán. Como dijo alguien, las novelas han de escribirse hacia adentro, como quería Unamuno, sin ser dominado por anécdotas y oropeles estilísticos que no nazcan del propósito de convertir en sustancia lo circunstancial. Así lo hizo nuestro ilustre antequerano don José Antonio Muñoz Rojas. . . . No dejen de leer, si pueden, "Las cosas del campo", especialmente el capítulo titulado "Los mulos", y verán que se trata de una obra que (desde la serenidad de los campos hasta la inmensidad de los olivares) vierte ternura infinita y una belleza impresionante. Cuando Dámaso Alonso acabó de leer "Las cosas del campo", al instante cogió papel y pluma y le escribió a Muñoz Rojas una carta donde, en síntesis, le dice: "Has escrito sencillamente el libro en prosa más bello y más emocionado que yo he leído desde que soy hombre". Para finalizar propongo dos ideas. Así como Campillos se ha propuesto crear nuevos polos de Desarrollo industrial, ¿pudieran proponerse la creación de un polo de desarrollo cultural? Y, para comenzar, una Feria del Libro Andaluz. En todos los pueblos dormitan escritores. Muchos de ellos, geniales. Pienso en Arcos de la Frontera con los hermanos José y Jesús de las Cuevas, los hermanos Antonio y Carlos Murciano, y otros. En ronda, Pedro Pérez Clotet. Y, en Antequera... Muñoz Rojas. ¿Para cuándo una calle en Campillos con el nombre de Muñoz Rojas? http://amediavoz.com/munoz.htm http://www.lengua.profes.net/archivo2.asp?id_contenido=32252 http://www.cervantesvirtual.com/bib_autor/munozrojas/pcuartonivel.jsp?conten=poesia_bibliografia César R. Docampo
http://lacomunidad.elpais.com/latabernadelosmares/2009/05/05/a-nuestro-centenario-escritor-jose-antonio-munoz-rojas-/ 2009-05-05T13:07:32Z
César latabernadelosmares@yahoo.es

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