martes, 23 de septiembre de 2014

VIDA, PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN...


VIDA, PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN...
…DE UN TAL “Bárcenas”.
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“En el mundo los delitos pequeños se castigan y los grandes se coronan, y sólo es delincuente el que puede ser castigado; y el facineroso que no puede ser castigado, es señor”
(QUEVEDO, que lo retoma de Marco Bruto) … … … No sé por qué se acabó el tiempo dilatado de las caricias y el éxtasis. No sé por qué, en esta España, al escribir, siempre hay que escribir sobre el Mal. No hay jazmines. Sólo hay pescado podrido. No me atrevo a llamarle “montaña de cadáveres y escombros”. Y una frontera muy clara entre las dos instancias: Los “ERE” (PSOE andaluz) y “Bárcenas” (PP). Las dos son cuestiones que me sugieren a Charles Chaplin en el papel de “Verdoux” y “Landrú”. Monsieur Verdoux, un hombre libre pero inadaptado, fuera de la sociedad en la que tiene que vivir. En cambio Landrú (que por cierto, fue un personaje que Orson Welles le sugirió a Chaplin) es un ser mezquino, un tanto sórdido, pero implacable hasta la ferocidad cuando se trata de dinero. Un “Bárcenas” meticuloso mezclando las anotaciones de un planchado, anotando en sus agendas el importe de sus viajes de bodas con los gastos ocasionados por sus distintos trapicheos. … … … “SI ME METEN EN LA CÁRCEL, PUBLÍCALO” … … … SI BÁRCENAS TIRARA DE LA MANTA, CAERÍA EL GOBIERNO ESPAÑOL. … … … Lo mismo Bárcenas que los “ERE” en Andalucía, me recuerdan dos obras de Jean-Paul Sartre: “Las manos sucias” y “La Puta respetuosa”. Las manos (muy señores míos) se ensucian con materia marcada de bajeza, que representa todo lo inmundo. Lo que más ensucia las manos son las heces y la sangre. En “Las manos sucias”, Jean- Paul Sartre nos hace presente a Hugo, una persona que, al entrar en contacto con el hambre ajena, con el hambre de los demás, a él le asquea su saciedad de alimentos y todo el símbolo de una herencia familiar de comodidades. Hugo se hace solidario con las gentes pobres, pero se da cuenta de que los pobres le reprochan haciéndole ver que no le perdonarán la riqueza de su familia, pues su estómago satisfecho y siempre lleno, permanece como una ofensa para los pobres de manos vacías. La tesis que subyace en “Las manos sucias” quiere hacernos ver que el hambre ajena debiera ser tan difícil de soportar como la propia. La obra se cierra con un crimen (según algunos) pasional, cuando Jessica (esposa de Hugo), cautivada por la personalidad de Hoederer, le besa en el preciso momento en el que aparece Hugo, su marido. Y si ustedes, en cambio, se asoman a la lectura de “La puta respetuosa”, no sabrán distinguir si lo de Bárcenas es un ensayo, es teatro o es novela. Yo, en cambio, pienso que es teatro. El tema es el racismo y demás prejuicios sociales en los sectores de Estados Unidos, siendo sus protagonistas una prostituta y un hombre negro. Esta obra de Jean-Paul Sartre fue adaptada en Broadway poco después de su aparición y, también, llevada al cine francés donde es Barbara Laage quien hace de prostituta. En “La puta respetuosa” Sartre no se limita a narrarnos una historia de racismo (blancos contra negros, los del PP contra los del PSOE), sino que va más allá. Y, de esta forma, Jean-Paul Sartre va trenzando la historia de cómo una sociedad se constituye y se relaciona entre sí. Lo primero que se percibe es la ausencia de Ética, en todos, en todos los partidos políticos. Aunque, esporádicamente, hay algunos actos buenos, y hay también algunos remordimientos, por supuesto…, sin embargo lo que prevalece es esa sombra alargada de que el hombre es un lobo para el hombre. Si, en estos momentos, todos nos viéramos en “La puta respetuosa”, al momento podríamos atestiguar que todos nos estamos viendo perfectamente en la obra. Así nos va. César R. Docampo





http://lacomunidad.elpais.com/latabernadelosmares/2013/07/07/vida-pasion-muerte-y-resurreccion-/ 2013-07-07T05:53:24Z César latabernadelosmares@yahoo.es

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