martes, 16 de septiembre de 2014

NI MACHISMO NI LIBERACIÓN DESENFRENADA DE LA MUJER, SRA. BIBIANA AÍDO.


NI MACHISMO NI LIBERACIÓN DESENFRENADA DE LA MUJER, Sr@. Bibiana Aído.
LA SALUD DEL INDIVIDUO DEPENDE DE LA SALUD DE LA SOCIEDAD. Y LA SALUD DE LA SOCIEDAD DEPENDE DE LA SALUD DE SUS INDIVIDUOS. =============================================== Una vez, en un grupo de tíos con barba, oí decir algo así como que la finalidad y función de su mujer era mantener la casa en orden y a él bien alimentado. Terrible machismo. Lo peor fue que todos estaban de acuerdo. Todos trenzaban análogas respuestas, consolidando la finalidad y las funciones de sus mujeres con referencia a sí mismos. Ninguno de ellos se daba cuenta de que su consorte podría tener una existencia separada de la suya propia o un destino aparte del de su matrimonio. … … ... Hablando de la pareja humana, pienso yo, quizás se pudiera dar una cierta analogía entre el matrimonio y un campamento, una tienda para acampar o una rústica cabaña de las que los montañeros se sirven para escalar montes. Si mi mujer y yo lo que pretendemos es escalar montañas, tendremos que disponer de un buen campamento como base de operaciones; un lugar en el que haya abrigo, avituallamiento y toda clase de víveres; un campamento en el que podamos descansar antes de aventurarnos a otras cimas. Un campamento bien provisto y sólidamente construido. Muchas veces, el mayor problema conyugal surge... Cuando el marido se cree que, una vez casado, él ya puede dedicar todas sus energías a escalar montañas y ninguna a atender a su matrimonio (o campamento), esperando que allí todo esté en orden cuando se le ocurra regresar a él para descansar y recrearse sin asumir ninguna responsabilidad por su mantenimiento. Tarde o temprano, ese enfoque “capitalista” del problema, fracasará. Y el hombre, cuando regrese a su descuidada base de operaciones, comprobará que está en ruinas; que su mujer ha tenido que ser hospitalizada a causa de un colapso nervioso o que huyó con otro hombre; no tenía por qué ser la cuidadora del campamento en base a practicar el Zen y los fundamentos del Feng Shui todo el santo día. ¡Cuántas veces se repite el mito de Penélope, mujer de Ulises! Penélope, la más virtuosa y la más tierna de las esposas, aguantando las prolongadas ausencias de su marido; enfrentada a los numerosos pretendientes que se esforzaban en persuadirla de que su esposo seguramente habría muerto y que debía casarse de nuevo. Y la fiel esposa, Penélope, rehusando sus peticiones..., hasta que una vez vióse obligada a ceder en apariencia: los convocó y declaró que estaba resuelta a elegir esposo entre todos ellos tan pronto como hubiera acabado de bordar la tela que confeccionaba para envolver el cuerpo de su suegro Laertes. De día bordaba, pero cada noche deshacía su trabajo. Gracias a este artificio entretuvo a los pretendientes durante tres años... No más. Algo así acontece en más de un hogar. Maridos enrolados en mil andanzas. Mientras los pretendientes de Penélope la instan con estas u otras palabras: "Hora es, bella Penélope, de que os decidáis: si el rey, vuestro esposo, existiese aún, seguramente estaría de vuelta: pero las aguas del mar deben haberlo tragado junto con sus soldados. ¿Por qué guardarle fidelidad a unos manes insensibles? Hay maridos que todavía siguen creyendo que su hijo Telémaco aun se halla en la cuna como cuando su padre partió para el sitio de Troya. ... ... ... Otro problema conyugal también común y tradicionalmente femenino es el que crea la mujer que, una vez casada, piensa que ya ha llegado a la meta de su vida. Para ella, el campamento es el pico. No comprende las necesidades del marido, ni simpatiza con ellas cuando el marido desea realizaciones y experiencias más allá del matrimonio y la mujer sólo reacciona con celos y exigencias interminables para que el marido dedique cada vez más tiempo y más energías al hogar. Surgiendo una relación que es sofocante, ya que el marido se experimenta atrapado y asfixiado, por culpa de los movimientos de liberación de la mujer, movimientos poco útiles si no tienen en cuenta que el matrimonio es una institución cooperativa que exige contribuciones y cuidados mutuos, con la finalidad primaria de promover el progreso de cada uno de los participantes en su peregrinación individual, hacia las cimas de su adecuado crecimiento. Hombre y mujer deben ambos atender el hogar y ambos también aventurarse en el futuro. Porque el AMOR genuino..., No sólo respeta la individualidad del otro, sino que tiende a cultivarla, aun exponiéndose al riesgo de la separacion o de la pérdida. Pues la meta última de la vida es siempre el crecimiento espiritual del individuo, la peregrinación solitaria hacia otras cimas a las que únicamente se puede llegar si uno está solo. Matrimonio y sociedad existen también con la finalidad fundamental de promover esas peregrinaciones individuales. Posibles si y sólo si disponen del alimento que les suministra una sociedad y un matrimonio feliz. Solamente así..., Será posible el retorno del individuo al matrimonio o a la sociedad que lo nutrieron. Un retorno desde las cimas alcanzadas por el individuo que podrá, de esta manera, elevar a ese matrimonio o esa sociedad a nuevas alturas. De suerte que el crecimiento del individuo y el crecimiento de la sociedad son interdependientes aunque siempre e inevitablemente hay una fase solitaria en el proceso de crecimiento. ... ... ... “Dejad que haya espacios en vuestra unión, Dejad que los vientos de los cielos dancen entre vosotros. Amaos el uno al otro, pero no hagáis una atadura de amor, Permitid más bien que un mar en movimiento se agite entre las costas de vuestras almas. Llenaos uno a otro la copa, pero bebed de una sola. Daos el pan, pero no comáis de la misma hogaza. Bailad y cantad juntos y sed alegres, y que cada cual permanezca solo, así como las cuerdas de un laúd están solas aunque vibren con la misma música. Daos vuestros corazones, pero no conservéis el de uno en el otro, pues sólo la mano de la vida puede contener vuestros corazones. Permaneced juntos, nunca excesivamente: Las columnas de un templo se yerguen separadas, y el roble y el ciprés no crecen cada uno a la sombra del otro”. (“The Prophet” de Kahlil Gibran) César R. Docampo
http://lacomunidad.elpais.com/latabernadelosmares/2010/03/18/ni-machismo-ni-liberacion-desenfrenada-mujer-sr-/ 2010-03-18T12:02:09Z
César latabernadelosmares@yahoo.es

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