martes, 23 de septiembre de 2014

¡MALAGUEÑA SALEROSA...!


¡MALAGUEÑA SALEROSA...! ...CANTAN LOS MACHUCAMBOS EN ESTA INCLEMENCIA INVERNAL: ============================== Esta canción me sugiere que, cada cuatro años, cuando vamos a votar, demostramos que somos tontos. Y no quiero. Mientras un ministro japonés aconseja a los ancianos que se den prisa en morir, "Malagueña Salerosa", me conduce a CAMPILLOS (Málaga); por tratarse de un pueblo necesitado de explicación y claridad. ... ... ... EN ESTA VIDA…, LA FELICIDAD NO ES PARA MAÑANA. No me lo pregunten…, No sé por qué ni cómo, pero de nuevo..., Aquel viejo estilo asirio, luchaba siempre con ventaja contra la imitación egipcia, una moda impuesta por los fenicios. Porque, en esta Vida…, Mientras unos se recrean en la belleza y luminosidad de la Luna Llena, otros nos cuentan cómo aúllan los lobos por carnaval. Así había sido el sueño espléndido en el que se concentraba todo el poder de Creer y Amar, desde los reyes teócratas hasta el fin de las edades. De tal modo que…, Mientras unos imponen un solo modelo de vivir y saber morir, a los demás -dicen- se nos pone cara de asco. Y esto viene a cuento de que…, Donde todos tragan, la mentira hará ricos sólo a unos cuantos. Luego hay que volver al “Yo acuso” contra esto y aquello. Se necesitan mentes críticas frente al poder. Esta Sociedad que nos está tocando vivir está muy sucia. ¿Dónde está la dignidad de la gente? ¿Hasta dónde la paciencia de todo un pueblo? A muchos políticos tendríamos que echarlos a la calle o a la cárcel. En esta apoteosis de cretinos, si pueden, lean “Las Uvas de la Ira” una obra escrita por John Steinbeck cuando la Gran Depresión del 29. Para mí, después de Ascensión y mi querida hija Noelia, la mujer malagueña más salerosa se llamaba María Zambrano (Vélez Málaga, 1907 – Madrid, 1991). Discípula de Ortega y Gasset, antes de que finalizase la Guerra Civil, para no corromperse eligió el exilio; pasó hambre y necesidades. Si tienen ocasión, lean “Claros del bosque”, “Delirio y Destino” y demás obras de la mejor filósofa de España, salerosa y digna, premio Cervantes 1989. El Ayuntamiento de Vélez Málaga supo ponerle su nombre a su Instituto de Bachillerato, y RENFE a la Nueva estación de Málaga. A esto se le llama coherencia y sensibilidad, de la que viene careciendo Campillos de un tiempo acá. Continuará. César R. Docampo http://lacomunidad.elpais.com/latabernadelosmares/2013/01/30/-malaguena-salerosa-/ 2013-01-30T15:33:21Z César latabernadelosmares@yahoo.es

No hay comentarios:

Publicar un comentario