martes, 16 de septiembre de 2014

LA TRANSICIÓN A LA DEMOCRACIA EN ESPAÑA Y EN CAMPILLOS


LA TRANSICIÓN A LA DEMOCRACIA EN ESPAÑA Y EN CAMPILLOS. Siendo Campillos un pueblo de Málaga y Málaga una provincia de España, siguiendo aquel principio eterno de que el todo se encuentra en cada una de sus partes, antes de contarles a ustedes “una parte”, me veo obligado a analizar el todo o cuadro general que es España. Luego: 2.1. La Transición en España. 2.2. La Transición en Campillos. =========================================== 2.1. LA TRANSICIÓN EN ESPAÑA 2.1.1. INTRODUCCIÓN. Para comenzar diré que la Transición no fue tan sólo la instauración borbónica, sino sobre todo un proceso por el que España logra pasar de la dictadura de Franco a un Estado social democrático y de derecho. Segmento histórico que tuvo como inicio el fallecimiento del dictador (20 de Noviembre de 1975), y que finalizó con la victoria electoral del PSOE (28 de octubre de 1982). Me atrevería a decir que la transición española se sustanció en un forcejeo imponente de resistencias generadas por el propio régimen, en un cuadro de tensiones causadas por los grupos radicales de extrema izquierda y los grupos franquistas de extrema derecha (los “ultras o “el búnker”), que además contaban con un apoyo muy considerable dentro del ejército, así como en el Consejo del Reino. Entre una “tesis” (la derecha) y una “antítesis” (las izquierdas, que se agruparon bajo el nombre de “Platajunta), el gran acierto de nuestro Rey consistió en elegir a la persona (especie de Demiurgo) para que llevase a España a una “síntesis” que se institucionalizó en la Constitución. Esa persona fue Torcuato Fernández Miranda, profesor de Derecho político de Juan Carlos I, y partidario de reformar las Leyes Fundamentales del Movimiento mediante sus propias disposiciones, sin que en ningún momento llegara a producirse un vacío legal. Se trataba de ir, según sus propias palabras: “desde la ley a la ley a través de la ley”. Esta norma impecable lo impregnó todo. En todos los ámbitos, desde Madrid hasta el último municipio de España. Hablar con autoridad y aquilatando sobre la transición en España, supone unos conocimientos de los que yo carezco. Yo no soy historiador, soy periodista. Sólo desde esta óptica tan efímera quiero fijarme en unas cuantas observaciones sobre algunos hechos menos conocidos y que a mi juicio jugaron un papel dinamizador. Quiero decir que pasaré por alto temas como ETA, el GRAPO, Proceso de Burgos, etc. Lo haré no con objetividad, sino desde la subjetividad que me es inherente y, por supuesto, a mi aire, a mi manera. ... ... ... 2.1.2. ITINERARIO. Durante los 40 años de dictadura diremos que había dos Españas. Una España interior y la España en el exilio, con personas como Rodolfo Llopis, Federica Montseny, Salvador de Madariaga, Claudio Sánchez Albornoz (ilustre historiador y ex presidente de la República), Santiago Carrillo y muchos otros conscientes de que desde el exterior era imposible hacer la nueva España. El camino de la Transición había que desbrozar y cabalgarlo desde dentro del Régimen y con los hombres del Régimen. ... ... ... Datos sueltos: A .- El nombramiento de Joaquín Ruiz-Giménez como ministro de Educación Nacional en 1951 supuso la posibilidad de un intento de apertura, arropado por figuras como Dionisio Ridruejo, Pedro Laín Entralgo y Antonio Tovar. ... ... ... B.- Manuel Fraga Iribarne: a) Fraga desarrolló y promulgó la Ley 14/1966, de 18 de Marzo, de Prensa e Imprenta que, sin llegar a las cotas del artículo 20 de la actual Constitución, era un avance en la conquista de libertades. b) Fraga desencadenó un terremoto, permitiendo bajo cuerda que “Solidaridad Nacional”, un periódico de Cataluña, sacase una breve nota sobre Matesa. El caso Matesa fue un lance de calibre monetario-fiscal utilizado por Fraga, Solís y la prensa del Movimiento contra Carrero Blanco, López Rodó, Espinosa San Martín (ministro de Hacienda), Faustino García Moncó (ministro de Comercio), López Bravo (ministro de Industria), Mortes Alfonso y algunos más, todos del Opus Dei. Las gentes de Falange, cada vez más relegadas en relación con los miembros del Opus, vieron en Matesa una oportunidad de oro para recuperar un terreno perdido. Hacía poco que Juan Carlos había jurado como sucesor del Jefe del Estado, un paso que el Opus valoraba como una victoria, y los azules como una derrota. c) Fraga, siendo ministro de la Gobernación con Arias Navarro, en abril de 1975, autorizó la celebración en Madrid del XXX Congreso de la UGT, después de cuarenta y cuatro años. “La Unión General de Trabajadores ha de ser una gran central sindical de clase, democrática e independiente”, dijo su secretario primero, don Nicolás Redondo. Es decir; se propugnó la ruptura política y sindical. En ese mismo congreso, el secretario general del PSOE, don Felipe González, subrayó: “Deseamos la transformación del país, pero no queremos que sea violenta”. d) Fraga, ante el enfrentamiento entre José González de la Puerta, Gobernador de Málaga y el alcalde de Casares, Pepe Navarro, actuó con toda contundencia. Citó en Madrid a los dos. No le dio la razón a uno quitándosela al otro. Cesó a los dos y nombró como nuevo gobernador de Málaga a un catalán, don Enrique Riverola que no era falangista, era de AP. En la próxima entrega espero exponer este asunto que, en cuanto a la provincia de Málaga, supuso un clima más condescendiente y abierto a todos los partidos y a todas las ideas. Esta historia la desarrollaré contemplada desde la alcaldía de Campillos. e) Don Manuel Fraga Iribarne presentó a Santiago Carrillo en el Club Siglo XXI, un 27 de Octubre de 1977. Era jueves. Enorme expectación, así como dimisiones en cascada de bastantes directivos y socios del CLUB SIGLO XXI, entre ellos la de Fernando Suárez, un ex ministro de Franco, catedrático de Derecho del Trabajo, y que tuvo una actuación verdaderamente magistral en la defensa del Proyecto de Ley para la Reforma Política. Alegaban que aquel Club era una tribuna exclusiva de la derecha. Y eso que Fraga, tres días antes, ante la fuerte reacción de algunos compañeros de AP, se había manifestado diciendo: “El que margina, se margina, y es el juego que interesa al Gobierno de UCD, que sólo ellos pueden dialogar con la izquierda”. En la presentación de Carrillo, Fraga estableció un claro tabique entre los dos, haciendo referencia al marxismo y a la realidad de Rusia y otros países del Este. Y aún añadió: “Carrillo luchó en las guerrillas al final de los años 40; yo fui Ministro de Información en los años 60 y de Gobernación en los 70, y opuse las ideas de reforma a las de revolución”. Recalcó Fraga la inutilidad de mirar atrás, al pasado. Hay que buscar una historia común para el futuro, dijo; hay que superar las líneas divisorias pasadas. Carrillo estuvo muy correcto y discreto. La vida siguió. ... ... ... 2.1.3. Fuerza Nueva. Los rifirrafes desde la revista Fuerza Nueva los hubo constantemente. En diciembre de 1971 dos Consejeros del Reino (Torcuato Fernández Miranda y Miguel Primo de Rivera) tomaron posesión con traje y camisa blanca, y a los dos días, en Crónica Nacional de la revista Fuerza Nueva, escribía Blas Piñar: “Ya sabemos que el hábito no hace al monje, pero…imprime carácter. Y es pertinente decirlo en relación con la camisa azul. Para los falangistas (…) la camisa azul no es una simple prenda de vestir, es el auténtico hábito de una militancia, el símbolo de una idea… la bandera de una filosofía política… emblema de fe en unos principios…todo ello sin contar otras facetas que esta camisa representa, entre otras, el haber servido de mortaja a miles de camaradas que han caído frente al enemigo por los campos de España y las tierras de Rusia…” ... ... ... 2.1.4. ¿Lo sabía España? ¿Saben ustedes que el mismo Franco en algún momento llegó a pensar que serían Santiago Carrillo y el Partido Comunista la única alternativa posible a su Régimen? Esto explica la tremenda audiencia que Carrillo tenía entre sectores de las clases trabajadoras que no estaban con el PSOE y entre determinados estamentos de la cultura, con Ramón Tamames a la cabeza. Las dudas de Franco al final quien las disolvió fue una mujer anciana: En “Páginas de unas memorias perdidas” (Boletín de la Real Academia de la Historia), cuenta Jesús Pabón que Doña Victoria Eugenia, en el acto del bautizo del Infante don Felipe, hizo un aparte con Franco y le dijo: “General: ésta es la última vez que nos vemos en vida. Quiero pedirle una cosa. Usted que tanto ha hecho por España, termine la obra. Designe Rey de España. Hágalo en vida: si no, no habrá Rey. Que no quede para cuando estemos muertos. Ésta es la única y última petición que le hace su Reina”. Franco, emocionado, le contestó con firmeza: “Serán cumplidos los deseos de Vuestra Majestad”. ... ... ... 2.1.5. Arias Navarro resultó ser el muro a derribar. El magnicidio de Carrero Blanco (20 de Diciembre de 1973) que se había convertido en el “alter ego” del Jefe del Estado, parecía despejar los caminos hacia la remodelación política de España. Pero no fue así. Tras la muerte de Luis Carrero Blanco había que elegir sustituto. El 28 de Diciembre de 1973 el Consejo del Reino, incluyó a Carlos Arias Navarro en la terna que le pasaron a Franco. Sería muy prolijo entrar en el sinfín de sucesos y anécdotas que se precipitaban encadenados tras el nombramiento de Arias Navarro como Presidente de Gobierno. Este personaje de triste leyenda, que había sido fiscal en Málaga durante la guerra civil (¿Se acuerdan ustedes de aquel artículo que sacó mi paisano Alfonso Sobrado Palomares en los números de Mayo y Junio de 1977 de su revista “Posible”?) No fue uno, fueron dos bajo el título: “Arias Navarro, el carnicerito de Málaga”. Estando una vez con Palomares cuando ya era presidente de la Agencia EFE, le pregunté: ¿Cómo te atreviste? Me contestó: “Se lo consulté a mi suegro (el padre de Ana Tutor), por entonces magistrado del Tribunal Supremo, y él me dijo que ¡adelante!”. En las elecciones del 15-J del 1977, Arias Navarro figuraba en las listas de AP para senador por Madrid, pero debido al efecto devastador de la revista “Posible”, todo un ex Alcalde de Madrid, ex Ministro de la Gobernación y ex Presidente de Gobierno, no consiguió escaño. Pero… ¿desean conocer ustedes los últimos vaivenes y resoplidos de la neurosis política de Carlos Arias Navarro? He aquí el último botón de muestra. El 11 de Febrero de 1976, siendo Adolfo Suárez Secretario General del Movimiento, reunió a la Comisión Mixta Gobierno-Consejo Nacional en un piso alto del edificio del Senado. Se trataba de constituir la comisión para trazar en líneas generales un plan de trabajo que debía centrarse en los tres grandes temas, que entonces eran: Ley Constitutiva de las Cortes, Ley de Sucesión y Ley de Asociación Política. Fue entonces cuando Arias Navarro les soltó un discurso que nadie se lo esperaba, ni siquiera los más “ultras”. Se demoró en un preámbulo de casi media hora, declarándose mandatario de Franco y de su testamento. Uno de los allí presentes, José María de Areilza, en su “Diario de un Ministro de la Monarquía”, recuerda y nos cuenta como Carlos Arias Navarro habló del entierro de Franco, del funeral, de lo que se temía a su muerte, de que los enemigos de España pululaban en plena impunidad y que había que acabar con ellos. Metió en un mismo saco a Carrillo, a Felipe González y a Llopis, excomulgándolos de la convivencia política. Dijo que se le acusaba a él de haber hecho un discurso decepcionante en las Cortes y de querer simplemente continuar el franquismo con un retoque de fachada pero sin cambiar nada esencial. Entonces vino lo asombroso: “Pues bien; sí. Es cierto. Yo lo que deseo es continuar el franquismo. Y mientras esté aquí o actúe en la vida pública no seré sino un estricto continuador del franquismo en todos sus aspectos, y lucharé contra los enemigos de España que han comenzado a asomar su cabeza y son una minoría agazapada y clandestina en el país…”. A mí -cuenta Areilza- se me cayó el alma a los pies. Manuel Fraga parecía a punto de estallar. José Antonio Girón de Velasco estaba exultante. La Monarquía, comenzando por la Corona, podía irse al garete. Pero allí se encontraba también Torcuato Fernández Miranda, impasible y con una cara de avezado jugador de póquer. La labor del Rey hasta hacerle dimitir a Arias Navarro, y de Torcuato Fernández Miranda para conseguir que Adolfo Suárez entrase en la terna que el Consejo del Reino elevaría al Rey para que nombrase nuevo Presidente de Gobierno, ya la conocen. Está en las hemerotecas, Y si me permiten un símil cinematográfico, ¿se acuerdan ustedes de aquella película “Cimarrón”? La dirigió Anthony Mann (que fue uno de los maridos de Sara Montiel). Trabajan como actores principales María Schell y Glenn Ford recientemente fallecido. La película narra la vida de una familia durante cuatro generaciones, junto al nacimiento y desarrollo de Osage, una pequeña ciudad del estado de Oklahoma. Pero lo que en realidad cuenta la película es la aventura de una familia a la conquista del Oeste. Aventura que da comienzo en el instante mismo cuando, puestas todas las carretas en línea, suena el disparo de salida. La España del S. XXI (nunca mejor dicho) saltó también a la conquista de la Libertad en el momento en el que nuestro Rey exigió una dimisión y se fijó en Adolfo Suárez, persona en estos instantes sumergida en el más digno y profundo arcano de sus silencios, y al que deseo que toda España, levantando el pañuelo, le diga: ¡Adolfo, que Dios te acompañe en paz! ... ... ... Próxima entrega: 2.2. LA TRANSICIÓN EN CAMPILLOS. http://lacomunidad.elpais.com/latabernadelosmares/2010/08/11/la-transicion-la-democracia-espana-y-campillos-/ 2010-08-11T22:59:31Z César latabernadelosmares@yahoo.es

No hay comentarios:

Publicar un comentario