lunes, 15 de septiembre de 2014

EN CAMPILLOS (Málaga), ¡UNA ZUMBA!,
AVENIDA PASCUAL DUARTE (I). ==================== El realismo irónico ofrece muchas variantes. Va desde el tremendismo y el humor negro o despiadado de Camilo José Cela hasta la guasa cazurra de Francisco García Pavón y la ironía bondadosa de Santiago Loren. El impacto producido en 1942 por "La Familia de Pascual Duarte", puso en circulación el término "tremendismo", que tan sólo explica lo más epidérmico de esta novela. ¿Qué se proponía Cela al publicar el manuscrito hallado en una farmacia de Almendralejo? ¿Asustar? ¿Volver a la novela picaresca? ¿Crear un héroe anárquico que ridiculizase a una sociedad? El mismo Cela (lo recuerdo muy bien, pues José Luis Aranguren nos lo llevaba a las clases de Sociología en la Universidad Complutense), el mismo Cela -digo- reconocía el daño que Pascual Duarte había causado a la narrativa española. Pascual Duarte, implícitamente, nos hacía ver la injusticia de una España sojuzgada por gentes de orden, una España ordenada en estamentos sociales irreconciliables entre sí. En el prólogo a la versión definitiva de la narración (Palma de Mallorca, 23 de Agosto de 1960), Cela se explaya en consideraciones acerca del orden. Y escribe: "Yo pienso que el orden es algo alegre, vivo y luminoso; lo que es triste y muerto y opaco es lo que suele darse fraudulenta y enfáticamente por orden, cuando en realidad no pasa de ser un vacío. El firmamento es un hermoso prodigio de orden. El orden público, por el contrario, no es más cosa, con harta frecuencia, que un caos silencioso". Así pues, Cela señala la existencia de un vacío so capa de orden. Y, en ese vacío, es donde se debate Pascual Duarte a puñaladas, matando a diestro y siniestro, sin un porqué. Pascual Duarte es un héroe barojiano, sin ideal alguno, aunque fuera negativo. Todas sus reacciones son primarias y animales. Está contra el orden establecido. Nada más. Aunque su actitud se disfrace con alcahueterías y adulterios. "La Familia de Pascual Duarte" tiene ribetes de folletín. Estamos ante un "Pascual" antihéroe. No es un héroe positivo cuyos actos y crímenes tengan justificación moral. Si le comparamos con el Pavel Mijailovich Vlasov, de "La Madre" gorkiana (novela publicada treinta y cinco años antes), enseguida se advierte la diferencia. Pavel, sí, también flota en un vacío, pero lucha por crear un orden nuevo. Pascual Duarte, sin embargo, no pasa de ser fuerza ciega que destruye sin un porqué ni para qué. Aquello que, en "La Madre" de Gorki, tiene altura y grandeza, en la obra de Camilo José Cela, se nos queda muy a ras de suelo. Tan a ras de suelo que... . . . Continuará. Desde mi Pensión Avenida, César R. Docampo
http://lacomunidad.elpais.com/latabernadelosmares/2009/03/16/en-campillos-malaga-una-zumba-/ 2009-03-16T13:16:04Z
César latabernadelosmares@yahoo.es

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