lunes, 15 de septiembre de 2014

EL SILENCIO MÁS ALLÁ DE SU SIGNIFICADO Y DE SUS TRAMPAS...

EL SILENCIO MÁS ALLÁ DE SU SIGNIFICADO Y DE SUS TRAMPAS.
¡¡¡DIOS...¿DÓNDE SE ENCUENTRAN LOS MUERTOS?!!! ================================== Meternos en el negocio de averiguar y exponer las causas y el proceso de la actual situación de España y el mundo, a mí no me dice nada. Ni me interesa. Ingenios más altos se están empleando en esa cuestión. Algunos quizás (atendiendo al correr de la historia), podríamos afirmar que jamás o nunca hubo decadencia, porque jamás hubo grandeza de la cual decaer. Aventurarse en la inseguridad de esta vieja y envenenada polémica, con la herencia a cuestas de tantas batallitas (de bala o de panfleto), a mi “yo y sus circunstancias” nada le dicen. Tampoco me interesa en estos momentos. Allá cada cual. Mejor será abandonar efímeras cautelas y ser audaz en lo menos, ya que lo fuimos en lo más. . . . Cuando Nietzsche aseguraba que el hombre es una cuerda tendida entre la nada y el superhombre, tal vez, quizás, quiso expresar ese valiente contraste que existe entre el sosegado proceder de la Naturaleza y la ambición humana del espíritu. Si todos los animales tienen resuelta la problemática de su existencia de acuerdo con su esencia, el hombre, en cambio, tiene al menos dos vocaciones esenciales en las que realizarse: La superior y paradójica racionalidad del espíritu, pero también el despliegue lógico de su corazón. Lo zoológico se encuentra con lo humano. De ahí que el hombre siempre quiera dos cosas a un tiempo. Son dos vocaciones: La búsqueda de la felicidad del “aquende” y del “allende”. Y cuando se te ha muerto tu pareja de toda la vida, nos gustaría que el AMOR no se hundiese en la ruina del olvido, pero tampoco en la arena implacable de los desiertos. Como si Galileo o Newton desapareciesen borrados por una esponja. Pienso yo... El hombre, sin incurrir en herejía, según todos los secretos del ritmo de la Naturaleza, según las Leyes de la gravitación emocional y dialéctica de la existencia humana, necesita vivir en pareja. La soledad no es voz divina. Es tensión. Porque, cuando el hombre egresa o sale de su perfil para asentar un pie en la sepultura, el otro lo asienta en la inmortalidad. Y siempre es así; así ha de ser siempre, por muy estupefactos y balbuceantes que se te muestren los demás. Es el despliegue del zoón humano, la historia irrequieta entre el aquende y el allende, entre el pneuma y la pasión, en toda la asombrosa y desgarrada variedad de sus matices. Día tras día, al contemplar cada vez con más soledad y más tristeza el derrumbamiento de aquella historia incendiada de luz, las fronteras de lo humano estallan desgarradas, por mucho que te digan que la muerte no es el fin sino el umbral, y que el sepulcro no es un pozo, sino la escala, y que aquella que ha muerto tan joven es porque los dioses (en la encrucijada de una noche) se enamoraron de ella y la aman, todavía más que tú. Porque la agonía y la muerte -dicen- significan unidad de destino en lo universal. ¡NO HAY DERECHO! ¡¡¡Dios, ¿dónde están los muertos?!!! César R. Docampo
http://lacomunidad.elpais.com/latabernadelosmares/2009/07/03/el-silencio-mas-alla-su-significado-y-sus/ 2009-07-03T19:47:12Z
César latabernadelosmares@yahoo.es

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