martes, 23 de septiembre de 2014

¿APESTA EL CAPITALISMO ESPAÑOL?


¿"APESTA" EL CAPITALISMO ESPAÑOL?
ALGUNOS DE NUESTROS BANQUEROS Y POLÍTICOS…, ¿SON UNA JAULA DE GANGSTERS?
En la reciente Feria del Libro de Madrid, uno de los libros de más éxito en ventas ha sido “El Manifiesto Comunista”.
O éramos muy pocos con esa obra en nuestra estantería de libros; o son muchas las gentes quienes, desde un subsuelo progresista, no sólo sentirán el asombro al descifrar las ideas del Socialismo Utópico (en Saint-Simon, Fourier, Owen, Proudhon y Leroux), sino que además perquieren ir a las fuentes mismas del Socialismo Científico (Marx y Engels) para, con ojos modernos, comprender el análisis tan acertado y profético de “El Manifiesto Comunista” o “La Primavera de los Pueblos”, que así fue como lo refería la clase trabajadora
… … …
Karl Marx y Federico Engels se conocieron en París en 1844, sintiéndose fuertemente impresionados por las condiciones miserables de la clase obrera. Al año siguiente, a petición del gobierno prusiano, Marx y Engels son expulsados de París, y se van a Bruselas donde fundan la “Liga (Bund) de los Comunistas”, cuyo programa filosófico y político lo fijan en el “MANIFIESTO (del partido) COMUNISTA”, que ambos escriben con el fin de luchar contra la miseria y que, en contacto con organizaciones revolucionarias, servirá de impulso para la constitución de la “Primera Internacional”.
El “Manifiesto Comunista” (“La Primavera de los Pueblos”, le decían), en estos momentos se está convirtiendo en un insólito éxito de ventas en toda Europa. ¿Por qué será?
Porque Europa se encuentra atenazada con camisa de fuerza. Atada de pies y manos, bajo la férula heterodoxa de anómalos jefes monigotes que se imponen y avasallan la soberanía de otros Estados como consecuencia de unas burbujas financieras –se dice- que han explotado con violencia en nuestras manos. Y alguien pregona que España está en quiebra.
Pero yo, que me siento y soy “mesingo”, tengo todo el derecho a alzar mi voz y confesar que España no está en quiebra. Quien está en quiebra es el paradigma económico capitalista.
Antes de nada, conviene aclarar que CAPITAL no es lo mismo que DINERO. Si alguien guarda su dinero en una caja, y lo único que hace es mantenerlo guardado, no es un capitalista. Sólo se llama CAPITAL al dinero que se emplea en la compra de medios de producción (instalaciones, maquinaria, etc.) y de fuerza de trabajo (salario de los trabajadores) para obtener, mediante su puesta en acción, una cantidad mayor de dinero de la que se invirtió; es decir, para obtener una PLUSVALÍA. Y es normal que en todo sistema capitalista se trate de incrementar la plusvalía, reduciendo, en lo posible, los salarios. Hablemos claro: Explotando al trabajador. Siempre se ha dicho que EL CAPITAL no tiene sentimientos porque solamente busca el lucro.
Marx y Engels redactaron una enmienda a la totalidad del sistema capitalista hoy nuevamente en crisis. Pudiera ser que detrás del inesperado éxito de la reedición del MANIFIESTO COMUNISTA (“La Primavera de los Pueblos”) se encontrase, cuando menos, la ocasión de revisar y dilucidar en qué aspectos podría seguir vigente y, a la vez, constituir una esperanza para unos países que están desilusionados.
Por supuesto que tal revisión y puesta a punto ha de hacerse con ojos modernos, en este mundo global, teniendo en cuenta los nuevos actores sociales, en un momento de constante transición dominada por las tecnologías punta.
Las comparaciones entre países tienden a ser odiosas, pero cuando trabajamos en un marco en el que inversiones, deudas, activos y pasivos están globalizados, los resultados nada tienen que ver con las estadísticas antiguas concernientes a los indicadores clásicos de la OCDE, sino más bien a los indicadores del World Bank, que aportan mayor información.
Así pues…,
Si, con las estadísticas en la mano, España mueve la friolera de 1.6 Billones de Euros, lo que con una población de cerca de 47 millones de personas, da una Renta Per Cápita cercana a los 30.000 Euros.
Si sumamos además las inversiones españolas en Latinoamérica, éstas suponen casi otro billón de euros. Y, aunque menores, las asiáticas sumarían cerca de 0,6 billones de Euros. Todo ello gracias a las multinacionales españolas, que hoy ocupan posiciones entre las 100 empresas más relevantes del Fortune 500.
Además, en cuanto a Finanzas, si la banca española ocupa el ranking 3º a nivel mundial en 2012.
Si nuestras Industrias de Infraestructuras básicas (Carreteras, Puertos y Ferrocarriles) ocupan la Posición 2ª a nivel mundial.
Si nuestras energías renovables (eólica y solar) ocupan la segunda posición a nivel mundial.
Si nuestras industrias logísticas avanzan posiciones y están llegando al nivel 3º.
Si nuestra industria alimentaria, de igual manera que las telecomunicaciones ocupan un tercer lugar en el mundo.
Y si, en cuanto al sector Turismo, ocupamos la 2ª Posición.
De aquí se infiere que…
Somos Primera potencia en siete sectores estratégicos de esta economía globalizada.
Alguien podrá decirnos que debiéramos considerar que toda esa masa de corporaciones e inversiones está inter-capitalizada por el resto de los países de nuestro entorno. Y es cierto. Pero también lo es que al igual que en nuestro caso, esos países también están inter-capitalizados entre sí.
Al final, las deudas de Francia, de Italia, de España y del Reino Unido son inter-dependiente. Si uno no paga, el resto también deja de pagar, y esa es la razón fundamental por la que el diferencial de la deuda española es mayor que el de la deuda alemana. Pero lo cierto es que sigue siendo atractivo comprar deuda española en los mercados, porque tiene mayor rentabilidad pese a la pérdida de seguridad.
Esta escalada se ha producido después de que la agencia de calificación Moody's haya rebajado tres escalones la evaluación de la deuda española, que pasa de 'A3' a 'BAA3', con perspectiva negativa, y la deja a un paso del bono basura.
Nada de esto significa que España esté en quiebra. Lo que está quebrado y es repelido es el paradigma económico capitalista aplicado por unas personas concretas.
Personas que se atrevieron a soñar mundos futuros, pero sólo han llegado a las amargas anticipaciones de George Orwell en su “1984”, o al “Mundo Feliz” de Aldous Huxley, terrible ciudad hormiguero donde nadie es nada y nunca pasa nada. Y si nos vamos desde la literatura al cine, recordarán “Metrópolis” de Fritz Lang con aquella ciudad mecánica, dividida en dos: la de los señores y la de los esclavos, que al cabo se funden en una sola, cuando interviene María, una mujer santa y no una agitadora socialista.
En este mundo de realidades amargas, el hombre ha buscado siempre un escape. Durante mucho tiempo nos lo dio el utopismo de Tomás Moro, Bacon y Campanella. Después, Marx y Engels. Pero la tremenda decepción que el mundo comunista ( después y antes del capitalista) resultaron ser, explica que las utopías se alejen de la Política y se acerquen a la Ciencia.
Quedémonos con la Ciencia.
Cuando alguien dijo que las guerras sin odio son todas inmorales, de igual manera que un matrimonio sin amor…, ése sabía lo que decía. Se refería, no a lo aparente, sino a la “esencialidad” de las cosas.
La “esencialidad” de nuestra España no es el sainete, ni el realismo barato, pero también. España es Estado y Sociedad. España es Madrid, Barcelona, la Bella Easo, y también el Pozo de Tío Raimundo y las Hurdes. España es sus catedrales y sus chozas. Luis Buñuel en “Tierra sin Pan”; Antonio del Amo en “Sierra Maldita”; Nieves Conde en “Surcos” o “El inquilino”; Sáenz de Heredia en “Las aguas bajan negras”; Rafael Gil en “La guerra de Dios”; Berlanga y Bardem en “Esa pareja feliz”. España es el Cid Campeador jurando en Santa Gadea de Burgos, Viriato asesinado por sus tres amigos; Miguel de Unamuno y su concepto de intrahistoria en “La Agonía del Cristianismo”, “Vida de don Quijote y Sancho” o su “Romancero del destierro”; España es Manuel de Falla, Andrés Segovia, Mario Conde, Lola Flores, Rafael Nadal y nuestra selección de fútbol. Hay muchísimas “Españas”. Y todas conforman una misma patria deletreada así: "ES-PA-ÑA".
ES-PA-ÑA..., allí donde atardecía (o se ponía el Sol) según los griegos, porque lo dijo Demóstenes en su Pro-Corona. Y, en sus Filípicas, considera que ESPAÑA será siempre el ocaso de Occidente. Todos perecerán antes que España. Luego nunca estará en quiebra.
Pero necesita que se dé un garbeo por "La Primavera de los Pueblos".
César R. Docampo












































http://lacomunidad.elpais.com/latabernadelosmares/2012/06/15/-apesta-capitalismo-espanol-/ 2012-06-15T15:39:09Z César latabernadelosmares@yahoo.es

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