martes, 23 de septiembre de 2014

ILUSIÓN Y REALIDAD: DESPERTANDO A NUESTRO MUNDO.


ILUSIÓN Y REALIDAD: DESPERTANDO A NUESTRO MUNDO. En el día de SAN VALENTÍN: Un santo muy cursi. En el DÍA DE LOS ENAMORADOS: El día más leño y bobo del calendario español. ======== Entre la canción del Papa Juan Pablo II (“EN LA ARENA HE DEJADO MI BARCA”), y las últimas profecías de Nostradamus, yo desearía quedarme con la letra de aquella canción en los labios de Rocío Dúrcal: “A MÍ ME PASA LO MISMO QUE A USTED”. Aunque nada perdura, siempre acontecen las mismas cosas. Y todos pensamos esas mismas cosas que el cansancio acoge. Para que el tiempo pare y podamos volver al día que se fue. Después de que la noche se ha pasado deseando que todo acabe y venga la mañana. _________ Porque…, No hay más que tres mandamientos: Pensar, hablar y amar. AMAR siempre, obrando con bondad. … … … Benedicto XVI tira la toalla y nos abandona sintiéndose incapaz de limpiar el Vaticano. Se siente incapaz de seguir luchando contra “los cuervos” y los males de la Iglesia. Después de felicitar a Benedicto XVI, hay algunas frases que no quisiera oír decir a nadie, por ejemplo ésta: “Era buena persona”. Me suena a compasión. La Historia de los Papas es todo un astuto e intrigante camastrón. Mi paisano y buen amigo Alfonso Sobrado Palomares, acaba de publicar una novela histórica que tiene por título “El Evangelio de Venus”, donde narra la historia de tres mujeres que, en el siglo X, dominaban el Papado de Roma. Por entonces, en 40 años, hubo 15 Papas, todos ellos elevados a la Sede Pontificia y manejados por esas tres mujeres. En una época tan machista, resulta curioso cómo aquellas tres mujeres seguían los evangelios de la diosa Venus, y no los evangelios de Jesucristo. Entre esos 15 Papas, destacó uno al que llamaban el Papa "Formoso" (Hermoso). Cuando el Papa Formoso llevaba nueves meses muerto, fue desenterrado del sepulcro, lo vistieron, lo juzgaron y condenaron tirándolo al río Tíber. Sobre ese tal Papa “Formoso” (antes que Alfonso Sobrado Palomares) nos habla Indro Montanelli y también Liutprando de Cremona, un arzobispo contemporáneo de aquellos hechos. No es leyenda negra. Es historia auténtica, por desgracia. Así pues, quedémonos con un Juan Pablo II cantando “En la arena he dejado mi barca”, y ese valiente diálogo entre la Fe y la Razón, obra de Benedicto XVI. Y…, ojalá…, Todos pensemos esas mismas cosas que el cansancio acoge. Para que el tiempo pare y podamos volver al día que se fue. Después de que la noche se ha pasado, deseando que todo acabe y venga la mañana. César R. Docampo http://lacomunidad.elpais.com/latabernadelosmares/2013/02/14/ilusion-y-realidad-despertando-nuestro-mundo-/ 2013-02-14T13:21:43Z César latabernadelosmares@yahoo.es

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