viernes, 24 de marzo de 2017

LA TEORÍA DE LA TIERRA INTELIGENTE.

LA TEORÍA DE LA TIERRA INTELIGENTE.

La Tierra, incluyendo todos los aspectos de la materia y la mente, muestra una construcción virtualmente indistinguible de la de un ordenador, y todos sus fenómenos tienen la naturaleza de procesos de datos inteligentes. Así, por la brevedad, lo describimos como una TIERRA INTELIGENTE.
La idea central es que la Tierra es simplemente una vasta mente. Esta no es una idea nueva, ya que Platón sostuvo, hace más de dos mil años, un punto de vista similar en su "mundo de ideas". Más recientemente, en el siglo pasado, sir Arthur Eddington, opinaba de forma parecida cuando exclamó: "Comenzamos a sospechar que la materia de este mundo es materia mental".
Mi propia convicción en cuanto a lo acertado de esta tendencia filosófica se ha ido fortaleciendo gradualmente debido a los envolvimientos profesionales en la electrónica moderna. Tal electrónica moderna es el arte de manejar la información o los datos, por medio de modelos de ondas eléctricas que pueden estar incorporadas en algún aparato tal como un ordenador o bien viajar por el espacio a la velocidad de la luz, como en las emisiones de radio y televisión.
Todos estos dispositivos o fenómenos desarrollados por el hombre, están relacionados solamente con el manejo de datos con propósitos profesionales, de ocio o de comunicación. Pero si uno aplica instrumentos a esos sistemas para ver qué ocurre dentro de ellos, por ejemplo, un osciloscopio de rayos catódicos, lo único que se ve son vibraciones y formas de onda danzarinas.
Pero si a continuación uno se vuelve hacia el universo natural y lo analiza en términos de materia sólida tangible o de radiaciones como la luz, encuentra un estado de cosas similar. En 1927, Luis de Broglie, demostró que dicha materia sólida puede ser considerada igualmente una onda o un sistema vibratorio, y la naterior teoría cuántica de Max Planck, había representado la estructura del átomo de manera similar en términos de movimientos ondulatorios de los electrones en órbita. Todos estos hallazgos indicaban que la única manera de describir la materia en sentido fundamental era utilizar ecuaciones matemáticas más bien que verla como un conglomerado de bolas de billar microscópicas, y por esta razón, el propio Eddington, comenzó a sospechar hacia 1927 que "la materia del mundo es materia mental", aunque más bien materia mental matemática.

César R. Docampo, periodista y catedrático de Filosofía.

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