EL ORDENADOR, EL CEREBRO Y EL UNIVERSO.
Siempre revisamos las razones por las cuales el Tiempo no puede ser una categoría primordial en la descripción de la Naturaleza, sio secundaria, aproximada y derivada y, por las cuales, las leyes de la Física no pudieron ser gravadas para la eternidad en una tabla de granito, sino que llegaron a ser gracias a un mecanismo que funcionaba desordenadamente. Y es difícil defender la posición según la cual la existencia se compone, en el fondo, de partículas, de campos de fuerza o de espacio y tiempo. Se llama la atención sobre el "fenómeno del cuanto elemental", como elemento edificador de todo lo que es. La tarea de la construcción de la física desde tales elementos se compara y contrasta con el problema de construir un ordenador a partir de dispositivos binarios de "Sí o No".
Un ordenador atípico se presenta a lo lejos en el centro de la sala de exhibición. Algunos de los observadores se maravillan de su poder sin precedentes; otros se reúnen en animados corrillos intentando, pero muy en vano, desentrañar su filosofía, su lógica y su arquitectura. La idea central del nuevo dispositivo se les escapa. La idea central del Universo se nos escapa.
Naturalmente, ningún ordenador real brota totalmente moldeado de la cabeza de Minerva. La Informática y la Física básica marcan dos de las fronteras a la Civilización de esta época. La Una busca extraer complejidad de la simplicidad. La otra intenta desenmarañar la complejidad cara a la simplicidad. Nadie, según se ha dicho, es mejor descomponiendo un rompecabezas que la persona no lo construyó, y nadie es mejor recomponiendo un rompecabezas que quien los disgregó. Y así, ¿puede que haya un poco de aroma de la investigación en física con interés para la informática. Y nos preguntamos: ¿Se puede aprender algo útil para desenredar el universo con la filosofía del diseño informático?
Hay un punto de semejanza inmediata entre ambas empresas. Sería difícil encontrar a alguien completamente comprometido con la empresa que sea, y que no viva cada díaa entre la decepción y la esperanza, y que no vibre con las palabras de Einstein: "En mi opinión hay el camino correcto y... está en nuestro poder encontrarlo" (Einstein, 1934).
Sería una gran ayuda comparar y contrastar las dos empresas bajo cuatro cabeceras en este informe:
PRIMERO: el ordenador moderno y el Universo cuántico son similares al operar con el principio de "sí o no" más que con el de "cuánto". SEGUNDO: El ordenador y el universo difieren completamente en lo que requieren para su construcción. El ordenador está hecho de los materiales y de las fuerzas y leyes de la física. El Universo tiene que construir partículas, campos sin campos, espacio-tiempo sin espacio-tiempo, y Ley sin Ley. TERCERO: Hay un punto de semejanza: los cálculos tienen que hallar un compromiso entre adecuación y el coste, y así hacen las medidas en el mundo de la Física. CUARTO: El punto central en ambos casos es la necesidad para el usuario de distinguir el resultado correcto del erróneo. Y, finalmente existe otro contraste: Lo que resulta de un ordenador lo fija únicamente aquello por lo cual funciona,mientras que el mundo del cuanto hay un elemento probado en la lucha, e ineludible, de IMPREDECIBILIDAD.
César R. Docampo. catedrático de Filosofía, habiendo sido estudiante por la Universidad Pontificia de COMILLAS (Santander), Universidad Pontificia de Salamanca, Universidad COMPLUTENSE (Madrid) y Universidad Hispalense de Sevilla además de Periodista por la Escuela Oficial de Madrid.
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