"Y transcurrieron los días. Y los años.
Y vino la Muerte y pasó su esponja por toda la extensión de la fraga y desaparecieron estos seres y las historias de estos seres.
Pero detrás todo retoñaba y revivía, y se erguían otros árboles y se encorvaban otros hombres, y en las cuevas bullían camadas recientes y la trama del tapiz no se aflojó nunca.
Y allí están con sus luchas y sus amores, con sus tristezas y sus alegrías, que cada cual cree inéditas y como creadas para él, pero que son siempre las mismas, porque la vida nació de un solo grito del Señor y cada vez que se repite no es una nueva Voz la que la ordena, sino el eco que va y vuelve desde el infinito al infinito".

EL BOSQUE ANIMADO. Wenceslao Fernández Flórez.

jueves, 5 de julio de 2018

LA LEYENDA DORADA DE LOS HEROES.


Las moiras controlando el hilo:



MITO  Y  MITOLOGÍA.

Se entiende por mitología el conjunto de relatos maravillosos y leyendas de todas clases que se refieren a los orígines del Universo (Cosmogonía) y de los Dioses (Teogonía), y a las aventuras de las grandes estirpes de un pasado fabuloso, con sus protagonistas, seres de doble naturaleza, divina y humana  (héroes). En este último caso, las narraciones reciben el nombre de leyendas, que muchas veces contienen un núcleo histórico modificado por la imaginación popular, en tanto que se reserva el nombre de mito a los relatos que tienen como protagonistas a los dioses, o a las fuerzas personificadas de la Naturaleza.

Todos los pueblos poseen, en mayor o menor grado, una mitología. Pero, en Grecia, ésta tiene unos rasgos específicos que han convertido el mito en una fuente inagotable de materia poética: sus figuras se revelan con una nitidez y una personalidad inconfundibles.

Pero el mito, como elemento opuesto al  "logos", tiene otra significación: La concepción mítica del mundo es un intento de explicar el universo atribuyendo la causalidad de los hechos a agentes personales. El estado mítico es la infancia del mundo, que en Grecia pronto se modificó, siendo sustituido por un intento de Explicación Racional. Es el proceso conocido por  "el paso del mito al logos".

Como otros muchos pueblos, los griegos sintieron pronto la necesidad de explicar la constitución y génesis del Universo. Y nosotros debemos especialmente a Hesíodo  (poeta beocio del siglo VIII  antes de Cristo)  la codificación de esos relatos. A partir del  Caos, (el Vacío), surgen una serie de seres  - Nyx, Urano, Gaya-  de los cuales proceden dos grandes generaciones divinas:  A una primera generación, cuyo rey es Urano, sigue una segunda, presidida por Cronos, que, a su vez, sucumbe ante Zeus, quien establece una organización divina definitiva en el mundo  (organización olímpica), no sin antes haber tenido que enfrentarse con poderosos enemigos que simbolizan  las fuerzas brutas y desordenadas de la Naturaleza:  Tifón fue uno de los más importantes.

Asimismo recoge Hesíodo la noticia de una serie de generaciones humanas, de diversa naturaleza y rasgos: la de oro, la de plata, la de bronce, la de los héroes y la de hierro. Una serie de relatos, como el de la creación de los hombres por obra de Prometeo y la de la primera mujer, Pandora, que introduce el mal en el mundo, complementan la obra hesiódica  ( La Teogonía).

                                                        César R. Docampo.  


sábado, 16 de junio de 2018

ATENAS: ARRANQUE Y PUJANZA DEL PENSAMIENTO CIENTÍFICO.




La Escuela de Atenas. Rafael Sanzio.



Existen varias tentativas para explicar el origen unitario de la materia, de las cuales la más notable ha sido la teoría ondulatoria de Schrödinger, que descansa en la idea de que lo que parece ser una partícula sería, en realidad, la elevada cresta de una onda. Verdaderamente, según la ecuación de ondas, semejante cresta se mueve a lo largo del mismo recorrido y con la misma velocidad que lo haría una partícula que se moviese de acuerdo con las ecuaciones de la mecánica; el inconveniente reside en que una cresta de onda muy elevada se achata al cabo de corto tiempo, y de este modo pierde la concentración que la asemejaba a una partícula; por lo cual hubo que abandonar esta idea. 

La contrapuesta, o sea, una teoría unitaria de partículas mecánicas, preparada por la explicación mecánica de Duane de la difracción, volvió a afirmarse, por Born, en su interpretación general estadística de la función de onda de Schrödinger. Actualmente apenas habrá físico alguno que se oponga a la interpretación de Born; y, sin embargo, sucede el extrtaño fenómeno de que muchos teóricos rindan culto con la boca, en sus horas libres, a la arcaica idea de que los corpúsculos y las ondas de materia son imágenes que se encuentran a la par, en lugar de conceder que aquéllos son, de acuerdo con la mecánica cuántica moderna, los verdaderos constituyentes de la materia, y que las ondas son meras apariencias producidas por la cooperación estadística de muchas partículas.

Mirtando a través de unas gafas bifocales, Von Weizsäcker lo expresa de este modo: "¿En qué respecto difiere la mecánica cuántica de la física  clásica? Pues ha descubierto que el mismo objeto físico, por ejemplo, un electrón, aparece en dos formas de aspecto distinto ... onda o partícula ... fotografías de la cámara de niebla frente a interferencia ... Ahora bien, ¿qué sentido puede tener la afirmación de que un electrón es a la vez partícula y campo?".

La respuesta lógica a esta cuestión es que ningún sentido, en absoluto, ya que el electrón es una partícula, pero el comportamiento estadístico de muchos electrones no es lo que es un electrón. Más adelante mantiene el mismo autor: "El mismo átomo se comporta en unos experimentos como una partícula, confinada especialmente, y en otros como si llenase todo el espacio; si esto fuese lo que dice la voz de la ciencia, sería verdaderamente alarmante; mas, en realidad, Von Weizsacker no hace más que repetir el catecismo de una generación anterior, y desconoce la lección científica de Duane y de Born: pues, verdaderamente, según la física moderna, los átomos y los electrones son partículas no solamente en virtud de tener concentradas sus cargas y masas, sino que incluso en sus manifestaciones estadísticas se comportan exactamente como deberían comportarse unas partículas; ya que, por más que la interferencia presente un aspecto ondulatorio, constituye una necesidad, dada la mecánica cuántica probabilística de partículas.

Es verdad que inicialmente no había ninguna explicación satisfactoria de tales reglas, y que constituían, por tanto, el  "enigma cuántico". Pero Von Weizsäcker va mucho más adelante y nos dice que  "En la teoría cuántica estas relaciones desempeñan el papel de axiomas sugeridos por la experiencia, pero por lo demás no se las puede deducir de otras leyes"; así pues, todo va perfectamente: "No molesten". 

En realidad, como hemos visto, es posible deducir las reglas cuánticas de intercambio de la energía y el momento a partir de otras leyes. Si hemos escogido a Von Weizsäcker para estas críticas, ha sido únicamente porque se supone que habla con autoridad, por ser discípulo de Heisenberg últimamente versado en  filosofía de la Ciencia.
                                                 César R. Docampo 

miércoles, 30 de mayo de 2018

HACIA NUEVAS UTOPÍAS.












La edad de Oro, aquella utopía retrospectiva de los días en que todos los hombres vivían como los dioses, y caminaban y hablaban con los dioses  -antes de que la muerte, el trabajo o la separación se introdujeran en  el mundo-  puede, por cierto, jugar un papel para mantener a todo un pueblo, atrapado en un sueño no relatado para los requerimientos del mundo contemporáneo.

Si usamos modelos de las culturas primitivas, podemos, desde este punto de vista, observar esas culturas en las que la vida se mantiene firme por una visión del pasado, del cual el presente es una pobre copia, un valle de lágrimas donde alguna vez estalló la carcajada olímpica, y también aquellas culturas que arrastran una mísera existencia envueltas en las pequeñas urgencias del presente, y a aquellas otras que se mueven, generación tras generación, hacia el Cielo, que puede ser la Jerusalén celeste  "bendecida con leche y miel", la Jerusalén que ha de ser reconstruida y habitada de nuevo, la que uniformó la imaginación de los judíos a través de la Diáspora, o la Jerusalén que debía ser levantada  "en la alegre y verde tierra de Inglaterra".

Contra todo esto puede ser colocado el Nirvana, con su insistente comentario sobre la falta de valor en toda la vida terrenal e individualizada.

Dentro de una cultura tan compleja como la nuestra, que se nutre de la herencia de tantos primitivos y olvidados pasados y que ahora tiene disponible un número aún más amplio de  "presentes" incomparables e imaginativamente estimulantes, de los relatos de los pueblos cuyas vidas fueron parte de una corriente diferente,  -en Africa, en el Oriente y en el nuevo mundo-  es obvio que podemos vivir no sólo a partir de distintas e incompatibles visiones al mismo tiempo. 

Y los hombres que creen que el último estado de bondad significará la abolición de la identidad, es muy difícil que tomen un activo interés en la salud pùblica. Y aquellos que creen que el Día del Juicio se acerca, cuando el cordero ha de ser separado de las cabras, y todo se destruirá en un holocausto dirigido por una Deidad vengativa, consideran la  bomba atómica como un agregado al arsenal del Señor de la destrucción. El fin del Mundo.

viernes, 18 de mayo de 2018

HASTA LA ETERNIDAD.


          EL 18 DE MAYO DE 2.009,  LA  "ESCLEROSIS LATERAL AMIOTRÓFICA"  (ELA), SE LLEVÓ, A ASCENSIÓN AL CIELO, CON 64 AÑOS DE EDAD.
 
          SU FELICIDAD, NUESTRO  AMOR,  NUESTRAS VIDAS Y NUESTROS SUEÑOS, SE ADENTRARON JUNTO A ELLA PARA SIEMPRE. POR TODA LA ETERNIDAD.




          Ascensión, nuestro hijo César Leopoldo y yo.






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domingo, 13 de mayo de 2018

ELLA ES ELSA Y YO SOY JAVIER





A partir de hoy, quiero hablaros de dos personas: "Ella, o el ardor de su presencia", y  "YO", cuando con su presencia, hacen de mi un hombre de 17 años.

Dice "Ella": Buenos días, cariño,  ¿Luce el Sol a tus pies?  Hoy hace mucho frío. Los àrboles tiemblan y las golondrinas se han escondido en los recovecos de las piedras milenarias.

Yo: ¿Es una descripción de la Realidad atmosférica o son metáforas sobre tu realidad profunda?

Ella: Pensaba yo que un poeta como tú lo comprendería. Son metáforas, claro es.

Yo: ¿Por qué no me hablas en román paladino?
Ella: Porque no me da la gana, corazón.
Yo: Adiviné tu respuesta antes de recibirla. Pareciera que estamos hechos el uno para el otro. ¿Tú qué piensas?
Ella: Pudiera decírtelo, pero no quiero ser "atrevida".
Yo: "Atrevida" tiene cuatro sílabas como cuatro soles, tus hijos. Y has de ser fuerte, sentirte querida por todos; y orgullosa de tí misma porque eres mi CIELO. Un abrazo.

Ella: Mi pasado forma la parte más brillante de mi vida. Yo amo mi historia y mis vivencias, es lo más mío que poseo.
Yo: ¡Mi "cuore"!, también "je t'aime". Así como a tu vida y tus "erlebnis". Te llamaré, por el móvil, a las 10' 15. ¿Vale?

Ella: Tengo la impresión de que me observan todo el día. Me gusta. Así, estoy vigilante, es decir: en vigilia.
Yo: ¿Quién crees que te observa? Dios, tu ángel de la Guarda, o solamente las paredes de tu casa?

Después de hablarnos por teléfono...
-Nunca, nadie, me habló con tanto cariño y serena elegancia. Eres mi Diosa Azul. Te amo. Te quiero desaforadamente.

Ella es ELSA y yo soy JAVIER. Continuará.

César R. Docampo.

martes, 17 de abril de 2018

EL GRAN LIBRO DE LA HISTORIA DE LAS COSAS. Autor: PANCRACIO CELDRÁN GOMARIZ.








¿Sabía usted que los hombres prehistóricos ya tenían peines, o que los egipcios estaban tan preocupados por la alopecia que usaban pelucas, o que los asirios inventaron el tinte de pelo hace más de tres mil años?

Todas las cosas, por pequeñas que sean, tienen una historia. A veces, incluso una gran historia. Tragedias, dramas y comedias se esconden en el origen de los objetos a los que la cotidianeidad ha sumido en el anonimato. 

Pancracio Celdrán Gomariz les dedicó unos cuantos años, recuperando y difundiéndolos por la radio en aquel programa de Radio Nacional: "No es un día cualquiera". Y, después los reunió en este su gran libro, gracias al cual los lectores nos íbamos informando sobre las peripecias que han dado origen a los botones, el taburete, el ataúd, las cerillas, el desodorante, la plancha, el estropajo o el ascensor. Gracias a esta Historia de las cosas, indagamos quiénes fueron los inventores de las patatas fritas, la tortilla, el chicle, la margarina, las salchichas, el croissant, las hamburguesas, el turrón o los helados. Y, además, nos sorprenderemos con el ingenio que pegeñó la cremallera, la bragueta, el imperdible o la dentadura postiza. Y sonreiremos al leer los orígenes del papel higiénico, el orinal, la taza de váter, la lavativa o el corsé.

El calzado tuvo uso militar primordialmente. Los soldados asirios iban a la guerra con sandalias de cuero y botas de caña que ataban a la pierna con bramante reforzado con láminas de metal. Los persas utilizaban calzado de fieltro hace más de dos mil quinientos años. Los grandes expertos zapateros de la Antigüedad fueron los hititas. Fue este pueblo de Anatolia quien inventó la bota con suela de cuero claveteada con gruesas tachuelas de hierro para facilitar el agarre y garantizar la durabilidad. En Grecia se andaba descalzo por la casa, e incluso por la calle. Teofrasto, en sus Caracteres, obra del siglo III  a.C., menciona a un individuo que para ahorrar sólo utilizaba sus sandalias por la tarde.  Homero describe a los héroes que participaron en la guerra de Troya, luciendo vistosas sandalias. Y Pausanias recordaba a los griegos que sólo a los dioses les estaba permitido calzar sandalias doradas. El zapato era prenda de uso apreciado, tanto que había quien juraba por los suyos, por sus zapatos, juramento corriente en el siglo XII, espresado así: "iurar pa las capatas mías".

Y no fue ésa la única manifestación revolucionaria del calzado. El término  "sabotaje"  procede del nombre del calzado campesino de finales de la Edad Media, una especie de zueco llamado  "sabot". Calzados con ellos, los campesinos pisoteaban las cosechas para protestar contra sus señores feudales en la Francia de principios del XVI. Y dice una vieja copla:


                                                 El zapato que te calzas
                                                 en ese pulido pie,
                                                 quien fuera zapaterillo
                                                 para pulizarlo bien.



                          César R. Docampo.